Naturemost
Guía de Fertilidad Mujer

Entender tu cuerpo para preparar el camino

Lo que ocurre dentro de ti desde que el óvulo empieza a prepararse hasta las primeras semanas de embarazo, y cómo te acompaña tu Pack Fertilidad Mujer.

6 díasdura tu ventana fértil en cada ciclo
24 hvive el óvulo después de la ovulación
5 díaspueden sobrevivir los espermatozoides
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Herramienta

Calcula tu ventana fértil

Ventana fértil–
Ovulación estimada–
Próxima regla–
ReglaDías fértilesOvulación

Cálculo orientativo: la ovulación se estima unos 14 días antes de la siguiente regla y la ventana fértil incluye los 5 días previos (capítulos 6 y 7). Cada ciclo puede variar. No es un método anticonceptivo ni sustituye el consejo de tu profesional sanitario.

Qué encontrarás en la guía

Un recorrido completo, paso a paso

Bienvenida

Si tienes esta guía en las manos, probablemente estás empezando una de las etapas más ilusionantes de tu vida: la búsqueda de un embarazo.

En Naturemost hemos querido acompañar el Pack Fertilidad Mujer con algo más que unos frascos. Queremos que entiendas qué está ocurriendo dentro de ti en estos meses, porque tu cuerpo lleva tiempo preparándose, aunque no lo notes, y es fascinante.

En estas páginas descubrirás, entre otras cosas:

  • por qué el óvulo que liberarás dentro de unos meses ya ha empezado hoy a prepararse;
  • por qué el «día 14» no es una regla para la mayoría de las mujeres;
  • cómo se reconstruye tu útero entero cada mes sin dejar cicatriz;
  • qué ocurre, hora a hora, en la primera semana de vida de un embrión;
  • qué significan los valores de tu analítica;
  • y por qué cada nutriente del pack tiene su lugar en esta historia.

Cómo está organizada la guía

  • Primera parte · Tu cuerpo, contado desde dentro. Un recorrido por el ciclo, la ovulación, la fecundación y la implantación, explicado desde cero.
  • Segunda parte · Nutrientes que contribuyen a un entorno favorable. Qué aporta cada producto del pack y cómo tomarlo.

No necesitas saber nada de biología. Cada palabra técnica se explica en el momento en que aparece y, al final, tienes un glosario. Puedes leer la guía de un tirón o capítulo a capítulo, como prefieras.

Primera Parte

Tu cuerpo, contado desde dentro

01

Tu embarazo empieza tres meses antes

Una preparación que no se ve

Solemos imaginar el embarazo como algo que empieza el día de la fecundación. Pero el cuerpo no improvisa: mucho antes de ese momento hay procesos en marcha que durarán semanas o meses.

Piensa en una cosecha. El día que recoges los frutos es solo el final de un proceso que empezó mucho antes, cuando la planta brotó, creció y floreció. (Es una comparación: el ovario no funciona como una planta, pero la idea de «preparación lenta» es la misma.)

En tu cuerpo hay tres «cosechas» que se preparan con antelación:

1. El óvulo. Dentro del ovario, cada óvulo descansa en una pequeña bolsa llamada folículo. Desde que un folículo inicia su última fase de crecimiento hasta que está listo para ovular pasan unos 85 días: casi tres meses. Solo en las dos últimas semanas se «elige» cuál de ellos ovulará. Es decir: el óvulo de tu ovulación de dentro de tres meses ya está creciendo ahora mismo.

2. El endometrio. El endometrio es la capa que recubre el interior del útero, donde se implantará el embrión. Esta capa se reconstruye cada mes. Cada ciclo es una oportunidad nueva de preparar un «nido» de calidad.

3. Tu estado nutricional. Algunos nutrientes tardan semanas en alcanzar buenos niveles en el organismo. El ejemplo más conocido es el folato, que se recomienda empezar a tomar antes de la concepción. Lo veremos en detalle en el capítulo 16.

Y no solo tú

Si buscas el embarazo en pareja con un hombre, él también tiene su propia «cosecha»: los espermatozoides tardan algo más de dos meses en formarse. Por eso la preparación preconcepcional tiene sentido para los dos.

¿Por qué un protocolo de 12 semanas?

Ahora ya lo puedes entender: 12 semanas son, aproximadamente, el tiempo que tarda un grupo de folículos en completar su maduración final. Durante ese periodo se suceden además unos tres ciclos menstruales, con tres endometrios nuevos.

Por eso el Pack Fertilidad Mujer está pensado para acompañarte durante estas 12 semanas, que coinciden aproximadamente con esos 85 días. No porque «a los tres meses ocurra algo mágico», sino porque es el tiempo que tu cuerpo necesita para renovar lo que está preparando.

Qué puedes cambiar y qué no

Conviene ser honestas desde el principio.

Lo que la preparación NO puede cambiar:

  • El número de óvulos con el que naciste (lo veremos en el capítulo 3).
  • La edad, que es el factor que más influye en la fertilidad.
  • Problemas que necesitan diagnóstico y tratamiento médico, como una obstrucción de las trompas o una endometriosis avanzada.

Lo que sí está en tu mano cuidar:

  • Tu estado nutricional: que no falten las vitaminas, los minerales y los ácidos grasos que tu cuerpo necesita para dividir células, fabricar membranas y producir energía.
  • Tus hábitos: tabaco, alcohol, sueño, actividad física, peso y estrés.
  • Tu salud general: revisiones, analítica y vacunas al día.
Línea de tiempo de unos 85 días: el folículo crece mientras el endometrio se renueva tres veces Unos 85 días de preparación Lo que haces hoy acompaña al óvulo de dentro de 3 meses Hoy empieza la última fase Selección: 2 últimas semanas Ovulación El folículo crece poco a poco → Útero Endometrio 1 Endometrio 2 Endometrio 3
Mientras el folículo crece, el endometrio se renueva tres veces.
02

El mapa: cómo se conectan tus órganos

Antes de seguir la historia, necesitamos un mapa. Estos son los protagonistas:

El cerebro: la dirección de la orquesta

Puede sorprender, pero el ciclo menstrual empieza en la cabeza. En la base del cerebro hay dos estructuras:

  • El hipotálamo: decide cuándo hay que enviar órdenes al ovario.
  • La hipófisis: una glándula del tamaño de un garbanzo que fabrica las hormonas que llegan al ovario a través de la sangre.

Lo veremos en el capítulo 5.

Los ovarios: el almacén y la fábrica de hormonas

Tienes dos ovarios, uno a cada lado del útero, del tamaño y la forma aproximada de una almendra grande. Hacen dos trabajos a la vez:

  1. Guardan y maduran los óvulos, cada uno dentro de su folículo.
  2. Fabrican hormonas: sobre todo estrógenos y progesterona, que dan órdenes al útero y a muchos otros tejidos del cuerpo.

Las trompas de Falopio: el lugar del encuentro

Son dos tubos finos, de unos 10 a 12 cm, que salen del útero hacia los ovarios. Son mucho más que un «conducto»:

  • En su extremo tienen unas prolongaciones con forma de dedos, las fimbrias, que «barren» la superficie del ovario para recoger el óvulo.
  • Su interior está tapizado de cilios, unos pelillos microscópicos que se mueven como las algas con la corriente y empujan el óvulo (y, después, el embrión) hacia el útero.
  • Sus paredes tienen músculo que se contrae suavemente para ayudar a ese avance.
  • Normalmente, la fecundación ocurre en la trompa, no en el útero.

El útero: el nido

Tiene el tamaño y la forma de una pera pequeña y está formado por tres capas:

  • Endometrio (la capa interna): el tejido que se construye cada mes para recibir al embrión y que se desprende con la regla si no hay embarazo.
  • Miometrio (la capa media): un músculo muy potente. Se contrae durante la menstruación y, al final del embarazo, en el parto.
  • Perimetrio (la capa externa): una fina envoltura.

El cuello del útero: la puerta inteligente

El cuello uterino o cérvix comunica el útero con la vagina. Sus glándulas fabrican el moco cervical, que cambia a lo largo del ciclo:

  • La mayor parte del mes es espeso y hace de barrera.
  • En los días fértiles se vuelve claro, elástico y abundante, y ayuda a los espermatozoides a subir y a sobrevivir.

Lo verás en el capítulo 7.

La vagina

Es el canal que comunica el útero con el exterior. Por ella entran los espermatozoides y sale la menstruación.

Todo está conectado

Ningún órgano trabaja solo:

  • El cerebro da órdenes al ovario.
  • El ovario fabrica hormonas que preparan al útero y al cuello uterino.
  • La trompa une el ovario con el útero y es el escenario del encuentro con el espermatozoide.

Si algo falla en un punto de la cadena, afecta a los demás. Por eso, a lo largo de la guía, iremos viendo cómo se comunican entre sí.

Aparato reproductor femenino: trompas de Falopio con sus fimbrias, ovarios, útero con endometrio y miometrio, cuello del útero y vagina Trompa deFalopio Ovarioguarda los folículos Endometriose renueva cada mes Cuellodel útero Vagina Ovario Fimbriasrecogen el óvulo Miometrioel músculo del útero Ilustración: Servier Medical Art, CC BY 4.0
Ovarios, trompas y útero: cada órgano cumple una parte del recorrido.
03

Naciste con todos tus óvulos

Un almacén que se llena una sola vez

A diferencia de los hombres, que fabrican espermatozoides nuevos a diario durante toda su vida, las mujeres forman todos sus óvulos antes de nacer. Después ya no se crean más.

Así cambia el número a lo largo de la vida (cifras aproximadas):

Momento de la vidaCélulas germinales (futuros óvulos)
Mitad del embarazo de tu madre (unas 20 semanas)varios millones (unos 7)
Al nacer1 a 2 millones
En la pubertadunos 300.000 a 400.000
Ovulados en toda la vidasolo unos 400 a 500

¿Te sorprende la última cifra? De cientos de miles de óvulos, solo unos pocos cientos llegarán a ovular. ¿Qué pasa con el resto? Lo vemos enseguida.

Un óvulo en pausa durante décadas

Un ovario por dentro: conviven folículos en todas las fases. 1 folículos primordiales, 2 folículos en crecimiento, 3 folículo antral con líquido, 4 folículo maduro, 5 ovulación, 6 cuerpo lúteo, 7 cuerpo albicans Un ovario por dentro Siguiendo los números, el recorrido de un folículo desde la reserva hasta después de ovular 1 2 3 4 5 6 7 1 Folículos primordiales: la reserva 2 Folículos que empiezan a crecer 3 Folículo antral: aparece el líquido 4 Folículo maduro, listo para ovular 5 Ovulación: sale el óvulo 6 Cuerpo lúteo: fabrica progesterona 7 Cuerpo albicans: se reabsorbe Ilustración: Servier Medical Art, CC BY 4.0
En un mismo ovario conviven folículos en todas las fases.

Cada óvulo inmaduro, llamado ovocito, se guarda dentro de un folículo diminuto, el folículo primordial. Imagínalo como una semilla rodeada de una fina capa de células cuidadoras. (Es una comparación, pero describe bien la idea: el ovocito está protegido y alimentado por las células que lo rodean.)

Lo más asombroso es que el ovocito se queda detenido a mitad de una división celular desde antes de que nazcas. Esa división, llamada meiosis, es la que reduce a la mitad los cromosomas para que, al unirse con el espermatozoide, el embrión tenga el número correcto. El ovocito la empieza en la vida fetal y no la reanuda hasta justo antes de ovular.

Es decir: un ovocito que ovule cuando tengas 35 años lleva 35 años en pausa.

Por qué la edad importa tanto

Esto explica por qué la edad es el factor más importante en la fertilidad. Tras décadas de espera, la maquinaria que separa los cromosomas en esa división final pierde precisión. Con los años aumenta la proporción de ovocitos con un número incorrecto de cromosomas, y esos óvulos tienen menos probabilidades de dar lugar a un embarazo que siga adelante.

No es culpa de nada que hayas hecho: es biología. Y por eso la edad sigue siendo el dato más importante cuando un profesional valora la fertilidad.

¿Dónde van los óvulos que no se ovulan?

La gran mayoría de los ovocitos no se pierde por ovular, sino por un proceso natural llamado atresia: el folículo deja de crecer y el cuerpo lo reabsorbe sin hacer ruido.

La atresia ocurre siempre:

  • antes de que nazcas;
  • durante la infancia;
  • cuando tomas anticonceptivos;
  • durante el embarazo.

Por eso tomar la píldora no «ahorra» óvulos, y quedarse embarazada no los «gasta». El ritmo de pérdida depende sobre todo de la biología de cada mujer y de su edad.

¿Y en un tratamiento de reproducción asistida?

En un ciclo natural, de todos los folículos que llegan cada mes a su fase final solo uno ovula; el resto se pierde. La estimulación ovárica de la FIV aprovecha precisamente esos folículos que se habrían perdido. Por eso no «gasta» óvulos de meses futuros. Te lo explicamos con detalle, junto con la parte hormonal de cada tratamiento, en el capítulo 14.

Lo que ningún complemento puede hacer

Es importante decirlo claramente: ningún complemento ni alimento crea óvulos nuevos ni recupera los folículos que ya se han perdido.

Lo que sí puede hacerse es cuidar el entorno en el que maduran los óvulos que están creciendo ahora. Esa es la idea de la preparación preconcepcional.

Curva de la reserva ovárica: varios millones de células antes de nacer, 1 a 2 millones al nacer, 300.000 a 400.000 en la pubertad y solo 400 a 500 ovulaciones en la vida Un almacén que se llena una sola vez Varios millonesa mitad del embarazo de tu madre 1 a 2 millonesal nacer 300.000-400.000en la pubertad Vida fetalNacimientoPubertad35 años~50 Solo 400-500 llegarán a ovular
Tu reserva de óvulos a lo largo de la vida.
04

Reserva, calidad y fertilidad no son lo mismo

Son tres palabras que se oyen mucho y que suelen confundirse. Vamos a separarlas.

1. Reserva ovárica: cuántos

Es la cantidad de folículos que quedan en tus ovarios. Se estima con dos pruebas:

  • AMH (hormona antimülleriana): un análisis de sangre. La fabrican los folículos pequeños en crecimiento, así que cuantos más folículos hay, más alta suele estar.
  • Recuento de folículos antrales: una ecografía en la que se cuentan los folículos pequeños visibles en ambos ovarios.

2. Calidad ovocitaria: cómo de capaces

Es la capacidad de un óvulo para ser fecundado, desarrollarse como embrión e implantarse. Depende sobre todo de que tenga el número correcto de cromosomas y de que cuente con suficiente «equipaje»: energía, proteínas y otras moléculas que necesitará el embrión en sus primeros días (lo veremos en el capítulo 10).

La calidad no se puede medir con un análisis de sangre. El factor que más influye es la edad.

3. Fertilidad: la probabilidad de embarazo

Es la probabilidad de conseguir un embarazo en un tiempo determinado. Depende de muchos factores a la vez:

  • calidad de los óvulos;
  • que haya ovulación;
  • que las trompas estén permeables;
  • el estado del útero y del endometrio;
  • la calidad de los espermatozoides;
  • la frecuencia de las relaciones en los días fértiles;
  • la salud general de ambos.

Una comparación para entenderlo

Imagina una huerta. (Es una comparación, no una descripción literal.)

  • La reserva es el número de semillas que quedan en el saco.
  • La calidad es cuántas de esas semillas son capaces de germinar.
  • La fertilidad es la probabilidad de recoger una cosecha. Y depende también de la tierra (el útero), del riego, del clima y de que el polinizador (el espermatozoide) llegue a tiempo.

Un saco con pocas semillas, pero buenas, puede dar fruto. Un saco lleno no garantiza la cosecha si la tierra o las condiciones no acompañan.

Lo que dice (y lo que no dice) tu AMH

  • Una AMH baja no significa que no puedas quedarte embarazada de forma natural. Significa que quedan menos folículos y que, en un tratamiento de fertilidad, probablemente se obtendrían menos óvulos.
  • Una AMH normal o alta no garantiza un embarazo.
  • La AMH no mide la calidad de los óvulos.
  • Es muy útil para planificar tratamientos de reproducción asistida y para orientar sobre el tiempo disponible, pero no predice por sí sola si te quedarás embarazada de forma natural en los próximos meses.

Si tu AMH te ha preocupado, coméntala con tu ginecólogo. Debe interpretarse junto a tu edad, tu ecografía y tu historia.

Entonces, ¿qué puede aportar la preparación?

La preparación no cambia ni la reserva ni la edad. Su objetivo es más modesto, pero real: que el organismo tenga lo que necesita mientras los folículos completan su maduración y el endometrio se renueva. Es decir, cuidar el entorno.

Tres conceptos distintos: reserva es cuántos, calidad es cómo de capaces y fertilidad es la probabilidad de embarazo Reserva ¿Cuántos? Se estima con AMH y ecografía Calidad ¿Cómo de capaces? Depende sobre todo de la edad Fertilidad ¿Qué probabilidad? Suma muchos factores, de los dos miembros
Tres conceptos que no significan lo mismo.
05

La orquesta hormonal: del cerebro al ovario

Hormonas: mensajes que viajan por la sangre

Una hormona es una molécula mensajera. La fabrica un órgano, viaja por la sangre y da una orden a otro órgano que tiene el «receptor» adecuado para leerla. (Como una carta que solo puede abrir quien tiene la llave del buzón: es una comparación, pero refleja bien cómo funciona.)

El ciclo menstrual es, en realidad, una conversación hormonal entre tres puntos: el hipotálamo, la hipófisis y el ovario. Los profesionales lo llaman eje hipotálamo-hipófisis-ovario.

Paso a paso

1. El hipotálamo da la señal de salida.

Libera a pulsos una hormona llamada GnRH (hormona liberadora de gonadotropinas). Su mensaje es: «hipófisis, ponte a trabajar».

2. La hipófisis responde con dos hormonas.

  • FSH (hormona foliculoestimulante): como su nombre indica, estimula el crecimiento de los folículos.
  • LH (hormona luteinizante): ayuda a fabricar hormonas en el ovario y, en el momento clave, dispara la ovulación.

3. El ovario fabrica sus propias hormonas.

Mientras crecen, los folículos producen estrógenos, sobre todo estradiol. Después de la ovulación, el folículo vacío se transforma en el cuerpo lúteo, que produce progesterona.

4. El ovario «contesta» al cerebro.

Las hormonas del ovario vuelven al cerebro y le informan de cómo van las cosas. Es lo que se llama retroalimentación.

El termostato que un día cambia las reglas

La mayor parte del ciclo, el sistema funciona como el termostato de una casa: cuando hay suficientes estrógenos, el cerebro frena la producción de FSH. Así se evita que crezcan demasiados folículos a la vez. (Comparación: el cuerpo no tiene un termostato, pero la lógica es parecida.)

Pero hay un momento del ciclo en el que las reglas se invierten. Cuando el folículo dominante está maduro, produce mucho estradiol durante unos dos días seguidos. El cerebro interpreta esa señal intensa y sostenida como un «¡ya está listo!» y, en lugar de frenar, libera una gran oleada de LH: el pico de LH. Ese pico es el disparador de la ovulación. Y es justo lo que detectan los test de ovulación que se compran en la farmacia.

Por qué el estrés o una dieta muy estricta pueden alterar el ciclo

El hipotálamo no solo escucha al ovario. También recibe información sobre:

  • el estrés físico y emocional;
  • la energía disponible: comer muy poco o hacer ejercicio muy intenso sin compensarlo;
  • el sueño;
  • el peso corporal, tanto si es muy bajo como muy alto.

Cuando el cerebro interpreta que «no es buen momento», puede espaciar o reducir sus pulsos de GnRH. El resultado son ciclos irregulares o que dejan de venir. Es un mecanismo de protección: desde el punto de vista biológico, un embarazo necesita mucha energía.

Otras glándulas que también opinan

  • El tiroides: sus hormonas influyen en el metabolismo de todo el cuerpo, incluido el ovario. Un tiroides lento o acelerado puede alterar el ciclo.
  • La prolactina: es la hormona de la lactancia. Cuando está alta fuera de la lactancia, puede frenar la ovulación.
  • La insulina: cuando está elevada de forma mantenida, como ocurre a menudo en el síndrome de ovario poliquístico, puede desordenar la maduración de los folículos.

Veremos cómo se miden todas estas hormonas en el capítulo 12.

Eje hormonal: el hipotálamo envía GnRH a la hipófisis, que envía FSH y LH al ovario; el ovario responde con estradiol y progesterona, que informan al cerebro. Estrés, sueño, alimentación y tiroides también influyen. Hipotálamo Hipófisis Ovario GnRH (a pulsos) FSH y LH Estradiol yprogesterona «informan» al cerebro También influyen: EstrésSueñoAlimentaciónTiroides
La conversación hormonal entre el cerebro y el ovario.
06

Dos calendarios a la vez: ovario y útero

Un ciclo, dos escenarios

Cuando hablamos del «ciclo menstrual» en realidad hablamos de dos ciclos que avanzan a la vez y coordinados:

  • El ciclo del ovario, donde madura y se libera el óvulo.
  • El ciclo del útero, donde se prepara el endometrio.

Las hormonas del ovario son las que marcan el ritmo del útero. Por eso van sincronizados. (Como el ensayo de una obra de teatro: mientras la protagonista se prepara en el camerino, el equipo monta el escenario. Es una comparación.)

El día 1 del ciclo es el primer día de la regla con sangrado franco, no el de unas manchas previas.

Primera mitadMitadSegunda mitad
OvarioFase folicular: crece el folículo dominanteOvulaciónFase lútea: el cuerpo lúteo produce progesterona
ÚteroMenstruación y después fase proliferativa: el endometrio se reconstruye y engrosaEndometrio grueso y bien irrigadoFase secretora: el endometrio se vuelve receptivo y acumula nutrientes
Hormona protagonistaEstradiol, que subePico de LHProgesterona

Lo que pasa en el ovario mientras tienes la regla

Esta es una de las ideas que más sorprenden: mientras sangras, en el ovario ya está empezando el siguiente ciclo.

Al bajar las hormonas al final del ciclo anterior, la FSH sube un poco. Ese pequeño aumento «rescata» a un grupo de folículos que llevaban meses preparándose: la cohorte folicular. Durante los primeros días compiten entre ellos. Normalmente uno se convierte en el folículo dominante y el resto entra en atresia.

Los folículos no elegidos no vuelven a guardarse: se pierden. Por eso no se pueden «ahorrar». Y por eso, en un tratamiento de FIV, la estimulación ovárica intenta «rescatar» a la cohorte entera de ese mes (capítulo 3).

En resumen: la menstruación ocurre en el útero, pero la selección del óvulo ocurre en el ovario, y ambas suceden a la vez.

Por qué el día 14 no es una regla universal

El «día 14» sale de un ciclo teórico de 28 días. Pero en la vida real:

  • En un gran estudio con más de 600.000 ciclos reales, solo el 13 % duró exactamente 28 días. El ciclo medio fue de unos 29 días y la ovulación ocurrió, de media, hacia el día 17.
  • Otro estudio clásico encontró que solo 3 de cada 10 mujeres tienen su ventana fértil completamente dentro de los días 10 a 17 del ciclo.

Además:

  • Muchos ciclos duran entre 21 y 35 días y siguen siendo normales.
  • La segunda mitad (fase lútea) suele ser bastante estable: unos 12 a 14 días.
  • La primera mitad (fase folicular) es la que más varía: el folículo tarda más o menos en madurar según el ciclo.

Por eso, para estimar tu ovulación conviene contar hacia atrás desde la siguiente regla, no hacia delante desde la anterior. Si tus ciclos duran 32 días, es probable que ovules hacia el día 18, no el 14. Si duran 25, hacia el día 11.

Aun así, es solo una estimación. En el próximo capítulo verás qué señales de tu cuerpo ayudan a afinarla.

Ciclo de ejemplo de 28 días: arriba el ovario (fase folicular, ovulación, fase lútea), en medio las hormonas (estradiol, pico de LH, progesterona) y abajo el útero (menstruación, fase proliferativa, fase secretora), con la ventana fértil sombreada Dos calendarios a la vez Ciclo de ejemplo de 28 días. En la vida real la duración varía. Ventana fértil Ovario Fase folicular Ovulación Fase lútea (cuerpo lúteo) Hormonas Estradiol LH (pico) Progesterona Útero Menstruación Proliferativa Secretora (receptiva) Día 17142128
Ovario y útero avanzan coordinados por las hormonas.
07

La ovulación y tu ventana fértil

Cómo se prepara el folículo para ovular

Cuando llega el pico de LH, el folículo dominante mide ya unos 2 cm y está lleno de líquido. En las horas siguientes ocurren varias cosas a la vez:

  1. El ovocito despierta de su pausa. Después de años detenido, reanuda la división celular que dejó a medias (la meiosis del capítulo 3) y reparte sus cromosomas. Es un trabajo de gran precisión que necesita mucha energía.
  2. Las células que rodean al ovocito se sueltan. Se separa de la pared del folículo junto con una nube de células acompañantes, el cúmulo, que viajará con él.
  3. La pared del folículo se debilita en un punto. Unas enzimas actúan como tijeras moleculares y van abriendo un pequeño orificio.
  4. El folículo libera el óvulo. El líquido sale y arrastra al ovocito con su cúmulo. Más que una «explosión», es una salida lenta, que dura unos minutos.
  5. Las fimbrias lo recogen. Los «dedos» de la trompa, que se han acercado al ovario, lo atrapan y lo introducen en la trompa.

La ovulación ocurre, en general, aproximadamente entre 1 y 1,5 días después de que empiece el pico de LH.

Del folículo maduro al cuerpo lúteo: folículo antral, folículo maduro, ovulación, cuerpo lúteo y, si no hay embarazo, cuerpo albicans Folículo antralFolículo maduroOvulaciónCuerpo lúteoCuerpoalbicans crece con la FSH~2 cm, mucho estradioltras el pico de LHfabrica progesteronasi no hay embarazo Ilustraciones: Servier Medical Art, CC BY 4.0
La ovulación, paso a paso.

Después: el cuerpo lúteo

El folículo vacío no desaparece. Se transforma en el cuerpo lúteo, una pequeña glándula temporal que fabrica progesterona durante unas dos semanas. La progesterona:

  • prepara el endometrio para recibir al embrión;
  • sube ligeramente la temperatura corporal;
  • espesa el moco cervical.

Tu ventana fértil

Si unimos las dos cifras del principio (espermatozoides que viven hasta 5 días y un óvulo que vive alrededor de 1), sale la ventana fértil: unos 6 días, que son los 5 días anteriores a la ovulación más el propio día de la ovulación.

Los días con más probabilidad de embarazo son los dos o tres días previos a la ovulación y el mismo día. En un estudio de referencia, la probabilidad de concepción iba de alrededor del 10 % cinco días antes de ovular a cerca del 33 % el día de la ovulación. Si los espermatozoides ya están esperando en la trompa cuando llega el óvulo, el encuentro es más fácil.

Señales que puede notar tu cuerpo

Ninguna de estas señales es un método diagnóstico, pero te ayudan a conocerte:

1. El moco cervical (flujo).

  • Después de la regla: sensación de sequedad o un flujo escaso y pegajoso.
  • Al acercarse la ovulación: más abundante, cremoso y después transparente, elástico y resbaladizo, como la clara de huevo cruda. Es el moco más fértil: crea «canales» que guían a los espermatozoides y los protege.
  • Tras la ovulación: la progesterona lo vuelve espeso y opaco otra vez.

2. Los test de ovulación (LH en orina).

Detectan el pico de LH. Un positivo indica que es probable que ovules en uno o dos días: son los días ideales para tener relaciones.

3. La temperatura basal.

Tomada cada mañana al despertar, sube unas décimas de grado (aproximadamente entre 0,3 y 0,5 °C) después de ovular, por efecto de la progesterona. No sirve para anticipar la ovulación, pero sí para confirmar, con el paso de los ciclos, que la estás teniendo.

4. Otras señales.

Algunas mujeres notan un pinchazo leve en un lado del bajo vientre, sensibilidad en el pecho o más deseo sexual en esos días.

Un consejo práctico

No hace falta obsesionarse con el calendario. Tener relaciones cada 1 o 2 días durante la ventana fértil, o simplemente con regularidad a lo largo del ciclo, es una estrategia sencilla y eficaz que reduce la presión.

Probabilidad de embarazo según el día de la relación respecto a la ovulación (Wilcox 1995): 10 % cinco días antes, 16 %, 14 %, 27 %, 31 % y 33 % el día de la ovulación; prácticamente nula el día después Tu ventana fértil: 6 días Probabilidad de embarazo según el día de la relación (Wilcox et al., 1995) 10 %16 %14 %27 %31 %33 %~0 −5−4−3−2−1 Ovulación+1 Tu flujo: seco o pegajoso cremoso claro y elástico, «clara de huevo»
Los días con más probabilidad de embarazo son los previos a la ovulación.
08

La menstruación: demoler y reconstruir

¿Por qué viene la regla?

La menstruación no es «sangre que sobra». Es el final de un proceso muy organizado que empieza en el ovario.

1. El cuerpo lúteo se apaga.

Si no ha habido embarazo, nadie le envía la señal de seguir funcionando (esa señal sería la hormona del embarazo, la hCG, que veremos en el capítulo 10). A los 12-14 días se agota y bajan la progesterona y los estrógenos.

2. El endometrio pierde su sostén.

El endometrio de la segunda mitad del ciclo depende de la progesterona para mantenerse. Cuando esta baja, el tejido recibe una señal de desmontaje.

3. Se liberan prostaglandinas.

Son sustancias de señalización que fabrica el propio endometrio. Hacen dos cosas:

  • contraen las pequeñas arterias que nutren la capa funcional del endometrio (las arterias espirales), de modo que el tejido recibe menos sangre;
  • estimulan las contracciones del músculo del útero.

4. Unas enzimas desmontan el tejido.

Deshacen la «malla» que mantenía unidas las células de la capa funcional. El tejido se suelta poco a poco.

5. El útero se contrae para expulsarlo.

El miometrio hace contracciones rítmicas que ayudan a expulsar la sangre, el moco y los fragmentos de endometrio. Las contracciones no arrancan por sí solas un endometrio sano: primero tiene que producirse la bajada hormonal y el desmontaje del tejido.

¿Por qué duele la regla?

Los cólicos se deben, sobre todo, a las prostaglandinas: provocan contracciones intensas y reducen temporalmente el riego del músculo uterino. Un músculo que trabaja con menos oxígeno duele, igual que una pierna con un calambre.

Cada contracción muscular gasta energía: el músculo necesita ATP, la «moneda energética» de las células (la veremos en el capítulo 11), y cambios de calcio en su interior.

Un dolor leve o moderado es frecuente. Un dolor intenso, que te impide hacer vida normal o que no mejora con analgésicos habituales, no es normal y conviene consultarlo, porque puede ser señal de endometriosis u otras causas.

La gran reconstrucción

Aquí viene lo más extraordinario. El endometrio tiene dos capas:

  • La capa funcional: la que se desprende con la regla.
  • La capa basal: la que siempre se queda. Contiene las células «madre» de reserva que reconstruirán todo.

En cuanto el folículo dominante empieza a producir estradiol, ese estrógeno ordena a la capa basal que reconstruya el tejido. En unas dos semanas, el endometrio pasa de ser una capa muy fina a medir unos milímetros (con frecuencia entre 7 y 12 mm en el momento de la ovulación).

Para conseguirlo, las células tienen que:

  • copiar su ADN para poder dividirse;
  • fabricar proteínas, membranas y orgánulos nuevos;
  • construir vasos sanguíneos nuevos: las arterias espirales vuelven a crecer;
  • alargar las glándulas que después producirán secreciones nutritivas.

Todo esto consume energía (ATP), aminoácidos, grasas, glucosa, vitaminas, minerales y oxígeno. Es una obra de construcción completa cada mes. (Comparación: como reconstruir una casa desde los cimientos, con su fontanería y su instalación eléctrica.)

Además, la demolición y la reconstrucción se solapan: durante los últimos días de la regla, algunas zonas del endometrio ya se están reparando mientras otras aún se desprenden.

De tejido en construcción a nido receptivo

Tras la ovulación, la progesterona del cuerpo lúteo transforma el endometrio:

  • deja de crecer en grosor y empieza a madurar;
  • sus glándulas se llenan de glucógeno (una reserva de azúcar) y de otras sustancias nutritivas;
  • sus células se preparan para «reconocer» y acoger a un embrión.

Es la fase secretora. Su objetivo es tener listo el nido justo cuando el embrión llegue al útero.

El endometrio a lo largo de un ciclo de 28 días: en la menstruación se desprende la capa funcional; en la fase proliferativa se reconstruye desde la capa basal, que siempre se queda; en la fase secretora las glándulas y las arterias espirales crecen y el tejido se prepara para recibir al embrión Regla Reconstrucción Nido receptivo Ovulación se desprende fase proliferativa · estrógenos fase secretora · progesterona Capafuncionalla que se renueva Capa basalsiempre se queda Miometrio Día 151428 Glándulas Arterias espirales Venas Ilustración: Servier Medical Art, CC BY 4.0
Cada mes, el endometrio se desprende y se reconstruye desde su capa basal.
09

La fecundación: el gran encuentro

Una carrera de obstáculos

El viaje de los espermatozoides es una auténtica selección natural:

  1. La vagina tiene un ambiente ácido que protege frente a infecciones y que muchos espermatozoides no superan.
  2. El cuello del útero solo deja pasar a los que nadan bien, y únicamente en los días fértiles, cuando el moco forma esos «canales» de los que hablamos en el capítulo 7. El moco fértil también sirve de refugio: allí pueden esperar varios días.
  3. El útero: sus contracciones suaves ayudan a avanzar.
  4. La trompa: solo la mitad llegará a la trompa correcta, la del lado en que se ha ovulado.

Por el camino, los espermatozoides experimentan un cambio llamado capacitación: su membrana se modifica y se vuelven capaces de fecundar. Es decir, el propio aparato reproductor femenino los «prepara». Un espermatozoide recién eyaculado todavía no puede fecundar.

El encuentro

El encuentro ocurre normalmente en la parte más ancha de la trompa, la ampolla.

  1. Atravesar la nube de células. El óvulo llega rodeado de su cúmulo. Los espermatozoides se abren paso entre esas células.
  2. Cruzar la «cáscara». El óvulo está envuelto en una capa protectora llamada zona pelúcida. Al tocarla, la cabeza del espermatozoide libera enzimas que abren un pasadizo.
  3. Fusión. El primer espermatozoide que alcanza la membrana del óvulo se fusiona con ella.
  4. Cierre de puertas. En ese instante, el óvulo libera unas sustancias que endurecen la zona pelúcida y bloquean la entrada a cualquier otro espermatozoide. Si entraran dos, el embrión tendría un número de cromosomas incorrecto y no podría desarrollarse.
La fecundación paso a paso: el espermatozoide atraviesa las células que rodean al óvulo, libera sus enzimas (reacción acrosómica), cruza la zona pelúcida, su membrana se fusiona con la del óvulo y, por último, se unen los núcleos.
La fecundación paso a paso: el espermatozoide atraviesa las células que rodean al óvulo, libera sus enzimas (reacción acrosómica), cruza la zona pelúcida, su membrana se fusiona con la del óvulo y, por último, se unen los núcleos.
Imagen: reproduccionasistida.org (Eureka Fertility)

Dos mitades que se unen

  • Al entrar el espermatozoide, el óvulo termina por fin la división que empezó cuando tu madre estaba en el vientre de tu abuela.
  • El material genético del óvulo y el del espermatozoide forman dos pequeños núcleos, los pronúcleos: uno materno y otro paterno.
  • Se acercan, sus cromosomas se ordenan juntos y forman la primera célula del nuevo ser, el cigoto, con 46 cromosomas: 23 de la madre y 23 del padre.

Curiosidades del primer día

  • El sexo lo determina el espermatozoide. El óvulo siempre aporta un cromosoma X; el espermatozoide puede aportar una X (niña) o una Y (niño).
  • Todas tus mitocondrias las heredaste de tu madre. Las mitocondrias son las pequeñas «centrales de energía» de la célula. Las del espermatozoide se eliminan tras la fecundación, así que todas las mitocondrias del embrión proceden del óvulo. Por eso el óvulo llega tan bien equipado de mitocondrias, como verás en el capítulo siguiente.
  • El óvulo es la célula más grande del cuerpo humano: mide alrededor de una décima de milímetro, y algo más de 0,15 mm con su cubierta. Es más o menos el grosor de un cabello, apenas visible como un puntito.
El viaje de los espermatozoides: de decenas o cientos de millones en la vagina, solo pasan los que nadan bien por el cuello del útero, las contracciones del útero ayudan, unos pocos miles entran en la trompa y muy pocos llegan al óvulo en la ampolla; solo uno entra 1 Vaginadecenas o cientos de millones 2 Cuello del úterosolo pasan los que nadan bien 3 Úterolas contracciones ayudan 4 Trompaentran unos pocos miles 5 Ampolla: el encuentromuy pocos llegan; solo uno entra Ilustraciones: Servier Medical Art, CC BY 4.0
Una carrera de obstáculos hasta el óvulo.
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La primera semana y la implantación

Día a día

Momento (aprox.)Qué ocurreDónde
Día 0Fecundación: se forma el cigotoAmpolla de la trompa
Día 1-2Primeras divisiones: 2 células, luego 4Trompa
Día 36 a 8 célulasTrompa
Día 4Mórula: una bolita de unas 16 o más célulasLlega al útero
Día 5Blastocisto: aparece una cavidad con líquidoÚtero
Día 5-6Eclosión: el blastocisto sale de su «cáscara»Útero
Día 6-12 (sobre todo 8-10)Implantación en el endometrioÚtero

Dividirse sin crecer

Una curiosidad: en estos primeros días el embrión se divide pero no crece. Cada célula nueva es más pequeña que la anterior, porque todo ocurre dentro de la zona pelúcida, que mantiene el mismo tamaño. (Como cortar una tarta en trozos cada vez más pequeños: la tarta no crece, solo hay más porciones. Es una comparación.)

Mientras tanto, los cilios y las contracciones suaves de la trompa lo empujan hacia el útero. El viaje dura unos 3 o 4 días.

El óvulo como «maleta de viaje»

Durante estos primeros días, el embrión no puede todavía «encender» bien sus propios genes. Funciona con lo que el óvulo dejó preparado durante su maduración:

  • mitocondrias, que aportan la energía para dividirse;
  • proteínas ya fabricadas;
  • instrucciones almacenadas (moléculas de ARN) para fabricar más proteínas.

Hacia el tercer día, el embrión empieza a usar de forma activa sus propios genes y a tomar el control.

Por eso la maduración del óvulo durante los meses previos es tan importante: no solo aporta la mitad de los cromosomas, también el equipaje con el que el embrión hará su primer viaje. Y esa maduración ocurre en las semanas en que tú estás preparándote.

Las dos partes del blastocisto

El día 5, el embrión se ha convertido en un blastocisto con dos tipos de células:

  • La masa celular interna: un grupito de células en un lado que dará lugar al bebé.
  • El trofoblasto: la capa exterior que formará la placenta y se encargará de la implantación.

La eclosión: romper la cáscara

Para poder implantarse, el blastocisto tiene que salir de la zona pelúcida, la «cáscara» que lo ha protegido desde la fecundación. Este momento se llama eclosión, como la de un pollito al salir del huevo. (Comparación, aunque aquí la palabra se usa también en términos médicos.)

Si la zona pelúcida no se rompe, el embrión no puede implantarse en el útero. Solo cuando sale de su cubierta, sus células exteriores (el trofoblasto) pueden tocar el endometrio y empezar a adherirse a él.

Un trabajo que necesita muchísima energía

En muy pocos días, el embrión hace un esfuerzo enorme:

  • Divisiones en tiempo récord. Pasa de 1 célula a más de 100 en unos 5 días. Cada división obliga a copiar todo el ADN, fabricar membranas nuevas y repartir el material entre las células hijas.
  • Formar el blastocisto. Las células exteriores bombean sales y agua hacia el interior para crear la cavidad llena de líquido. Esas «bombas» moleculares funcionan con ATP: consumen energía sin parar.
  • Eclosionar. El blastocisto se expande y se contrae varias veces, como si «empujara» desde dentro, mientras la cubierta se va adelgazando con la ayuda de enzimas. Al final se abre una grieta y el embrión sale por ella.

Toda esa energía sale, sobre todo, de las mitocondrias que el óvulo trajo consigo (capítulos 9 y 11). Por eso el estado del óvulo durante su maduración, en los meses previos, es tan importante: es el «depósito de energía» del embrión durante su primera semana.

Time-lapse de los primeros días de vida de un embrión: de una célula a blastocisto.

La ventana de implantación

El endometrio no está receptivo todo el ciclo. Solo durante unos pocos días de la segunda mitad del ciclo, aproximadamente de 6 a 10 días después de la ovulación, está preparado para acoger a un embrión. Es la ventana de implantación.

Para que haya implantación, tienen que coincidir tres cosas:

  1. un embrión que llega en el momento justo;
  2. un endometrio que ha recibido suficiente estrógeno en la primera mitad y suficiente progesterona en la segunda;
  3. un «diálogo» químico entre ambos: el embrión envía señales y el endometrio responde.

La implantación, paso a paso

  1. Aposición: el blastocisto se acerca y se orienta hacia el endometrio.
  2. Adhesión: se pega a la superficie mediante moléculas que actúan como velcro. (Comparación.)
  3. Invasión: el trofoblasto se introduce en el endometrio, que lo envuelve por completo.

Algunas mujeres notan en estos días un ligero manchado, el llamado sangrado de implantación. No todas lo tienen y no aparecer no significa nada.

La primera señal del embarazo: hCG

Una vez implantado, el trofoblasto empieza a fabricar hCG (gonadotropina coriónica humana), la hormona que detectan los test de embarazo. Su función es vital: le dice al cuerpo lúteo «no te apagues», para que siga produciendo progesterona y el endometrio no se desprenda.

Así, la hCG es la razón por la que, si hay embarazo, no viene la regla.

Las semanas siguientes

Después de la implantación, el desarrollo se acelera. Un dato importante: el tubo neural, la estructura que formará el cerebro y la médula espinal, se cierra alrededor de los 28 días después de la fecundación. A menudo, en ese momento la mujer aún no sabe que está embarazada o acaba de saberlo.

Por eso el folato se recomienda antes de la concepción y no solo cuando el test da positivo. Lo veremos en el capítulo 16.

El cierre del tubo neural en el embrión, visto desde arriba, los días 16, 20, 22 y 23 tras la fecundación: los pliegues se elevan y se van cerrando como una cremallera; el cierre se completa alrededor del día 28 El tubo neural se cierra «como una cremallera» Dará lugar al cerebro y a la médula espinal. Días tras la fecundación: Día 16 Día 20 Día 22 Día 23 Cierre completo: hacia el día 28 Ilustraciones: Servier Medical Art, CC BY 4.0
El tubo neural se cierra cuando muchas mujeres aún no saben que están embarazadas.
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Qué necesita una célula para dividirse

El denominador común de toda esta historia

Si repasas los capítulos anteriores, verás que todo gira en torno a lo mismo: células que se multiplican y trabajan a gran ritmo.

  • Las células de la granulosa del folículo se multiplican y fabrican hormonas.
  • El ovocito madura y reparte sus cromosomas.
  • El endometrio se reconstruye entero cada mes.
  • El embrión pasa de 1 a más de 100 células en cinco días.

Para dividirse y funcionar, cualquier célula necesita cinco cosas. (Vamos a compararlo con la construcción de una casa nueva: es solo una comparación para ordenar las ideas.)

1. Copiar los planos: el ADN

Antes de dividirse, la célula copia su ADN para que cada célula hija tenga una copia completa. Para fabricar las «letras» del ADN (los nucleótidos), el cuerpo necesita folato y vitamina B12, que trabajan en equipo en un conjunto de reacciones llamado ciclo de un carbono. Otras vitaminas del grupo B, como la B2 y la B6, participan como ayudantes en esas mismas rutas.

Ese mismo ciclo produce las «etiquetas» químicas (los grupos metilo) que la célula coloca sobre el ADN para indicar qué genes deben estar encendidos o apagados. Es lo que se conoce como metilación.

2. Construir las paredes: las membranas

Cada célula nueva necesita su membrana, una envoltura formada principalmente por grasas especiales (los fosfolípidos). La membrana no es una simple bolsa: en ella están las «puertas» y las «antenas» con las que la célula se comunica, es decir, los receptores y los canales.

Los ácidos grasos omega-3, sobre todo el DHA y el EPA, forman parte de esos fosfolípidos y contribuyen a que la membrana tenga la flexibilidad adecuada. Además, a partir de ellos el cuerpo fabrica moléculas de señalización.

3. Tener energía: el ATP y las mitocondrias

Todo lo anterior cuesta energía. La célula utiliza una molécula llamada ATP como «moneda» para pagar cada trabajo: copiar ADN, fabricar proteínas, contraer un músculo o mover los cromosomas.

El ATP se fabrica sobre todo en las mitocondrias, las «centrales eléctricas» de la célula. Dentro de ellas hay una cadena de transporte en la que participan varias moléculas que el cuerpo fabrica de forma natural, como la coenzima Q10 o el NAD, y que necesitan también la ayuda de varias vitaminas del grupo B.

4. Recibir las órdenes: la señalización

Las células no se dividen por su cuenta: obedecen órdenes, como las hormonas. Algunos nutrientes participan en esa regulación. Por ejemplo, la vitamina D actúa en el interior de muchas células sobre la activación de genes, y contribuye al proceso normal de división celular.

5. Protegerse del desgaste: el equilibrio oxidativo

Cuando las mitocondrias producen energía, generan también pequeñas cantidades de moléculas reactivas, los radicales libres, algo parecido al humo de una chimenea. (Comparación.) En pequeñas cantidades son normales e incluso útiles como señales. El problema aparece cuando se producen en exceso y las defensas no dan abasto. A ese desequilibrio se le llama estrés oxidativo.

El cuerpo tiene sus propios sistemas de defensa, y la alimentación aporta sustancias que participan en ellos.

El puente hacia la segunda parte

Ahora ya entiendes la lógica del Pack Fertilidad Mujer: cada producto se relaciona con una o varias de estas necesidades básicas de las células.

Necesidad celularNutrientes relacionadosProducto del pack
Copiar el ADN y la metilaciónFolato, B12, B6, B2Methyl Hi-B Complex
Construir membranasDHA y EPA (omega-3)Marine Max
Recibir órdenes y dividirseVitamina DVitamina D3
Producir energíaVitaminas B y moléculas de la cadena energéticaMethyl Hi-B Complex y Mitocon
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Tu analítica preconcepcional: qué se mide y qué significa

Antes de buscar un embarazo, es una buena idea hacer una revisión preconcepcional con tu médico o tu ginecólogo. En este capítulo te explicamos qué suele medirse y qué significan los resultados, para que llegues a la consulta entendiendo tu analítica.

Cuándo se hace cada análisis: FSH, LH y estradiol entre los días 2 y 5; progesterona unos 7 días antes de la regla esperada; AMH, tiroides, vitamina D, hierro y vitaminas B cualquier día ¿Qué día me hago cada análisis? ReglaFase folicularFase lútea 15142128 Días 2-5FSH, LH, estradiol ~7 días antes de la reglaprogesterona Cualquier día del ciclo AMH Tiroides Vitamina D Ferritina B12 y folato
Algunas pruebas tienen su día; otras se pueden hacer cualquier día del ciclo.

1. Hormonas del ciclo y reserva ovárica

FSH, LH y estradiol · Se miden entre los días 2 y 5 del ciclo.

  • Qué indican: cómo «habla» el cerebro con el ovario al inicio del ciclo.
  • Por qué ese día: es el momento en que las hormonas están en su punto de partida y pueden compararse con valores de referencia.
  • FSH alta: puede indicar que el cerebro tiene que «gritar» más para que el ovario responda, algo habitual cuando la reserva disminuye.
  • Por qué se mide el estradiol a la vez: un estradiol alto en esos días puede «tapar» una FSH elevada. Por eso se interpretan juntos. Además, la FSH varía de un ciclo a otro, así que un único valor alto no es concluyente.
  • LH alta respecto a la FSH: a veces aparece en el síndrome de ovario poliquístico (SOP), aunque no basta para diagnosticarlo.

AMH (hormona antimülleriana) · Puede medirse cualquier día del ciclo.

  • Qué indica: una estimación de la cantidad de folículos que quedan (la reserva ovárica del capítulo 4).
  • AMH baja: quedan menos folículos. No significa que no puedas quedarte embarazada de forma natural.
  • AMH alta: muchos folículos. Es frecuente en el SOP.
  • Qué NO indica: la calidad de los óvulos ni la probabilidad de conseguir un embarazo natural en los próximos meses.

Recuento de folículos antrales · Ecografía al inicio del ciclo.

No es un análisis de sangre, pero va siempre junto a la AMH: se cuentan los folículos pequeños visibles en los ovarios.

Progesterona en la fase lútea · Unos 7 días antes de la regla esperada (el «día 21» solo vale para ciclos de 28 días).

  • Qué indica: si ha habido ovulación. Tras ovular, el cuerpo lúteo fabrica progesterona.
  • Resultado: un valor claramente elevado (con frecuencia se usa como referencia más de 3 ng/mL) sugiere que hubo ovulación. Si te la hacen en un día poco adecuado de tu ciclo, el resultado puede confundir.

Prolactina

  • Qué indica: la hormona de la lactancia. Si está elevada fuera de la lactancia, puede frenar la ovulación. No siempre se pide: suele medirse si hay ciclos irregulares o ausentes o secreción por el pezón.
  • Ojo: puede subir de forma pasajera por estrés, por ejercicio o por algunos medicamentos. Si sale alta, a menudo se repite.

Andrógenos (testosterona, SHBG)

Se piden sobre todo si hay ciclos irregulares, acné o exceso de vello, que pueden hacer sospechar un SOP.

2. Tiroides

TSH, T4 libre y anticuerpos antitiroideos (anti-TPO)

  • TSH: es la orden que envía el cerebro al tiroides. Alta sugiere un tiroides «lento» (hipotiroidismo). Baja sugiere un tiroides «acelerado».
  • T4 libre: la hormona que fabrica el propio tiroides.
  • Anti-TPO: anticuerpos que indican que el sistema inmunitario está «atacando» al tiroides, aunque de momento funcione bien.
  • Por qué importa: durante el primer trimestre, el bebé depende de las hormonas tiroideas de la madre. Por eso, cuando se busca un embarazo, muchos profesionales prefieren valores de TSH en la parte baja del rango normal. El valor exacto a partir del cual tratar es un tema debatido entre sociedades científicas, así que tu médico lo valorará contigo.

3. Nutrientes: el enlace con el pack

25-OH vitamina D

  • Qué indica: tus reservas de vitamina D. Es la forma que se mide en la analítica.
  • Cómo leerla: el objetivo es que esté entre 30 y 60 ng/mL.
  • Relación con el pack: conocer este resultado permite a tu profesional ajustar la pauta de vitamina D3 si lo necesitas. Ver el capítulo 18.

Ferritina y hemograma

  • Ferritina: son las reservas de hierro. Puede estar baja aunque la hemoglobina sea normal, es decir, antes de que aparezca la anemia.
  • Hemoglobina: si está baja, hay anemia.
  • Por qué importa: durante el embarazo se necesita mucho más hierro. Empezar con las reservas llenas ayuda. Una ferritina baja merece valoración: la OMS considera que hay déficit de hierro por debajo de 15 µg/L, y en la práctica muchos profesionales usan umbrales algo más altos. El pack no contiene hierro: si lo necesitas, tu profesional puede indicarte un complemento como Iron Complex de Naturemost.

Vitamina B12, folato y homocisteína

Son tres valores muy relacionados entre sí:

  • B12 baja: puede afectar a la formación de la sangre y al sistema nervioso. Es más frecuente en dietas veganas o vegetarianas, con algunos medicamentos (como la metformina o los protectores de estómago) y en problemas de absorción.
  • Folato bajo: indica que falta folato. Lo ideal es llegar al embarazo con buenas reservas.
  • Homocisteína: es una sustancia que el cuerpo transforma con ayuda del folato, la B12 y la B6. Si está alta, puede indicar que falta alguno de esos nutrientes (o que hay otros factores). Fíjate en el rango de referencia de tu laboratorio.
  • Relación con el pack: Methyl Hi-B Complex aporta folato, B12 y B6 (capítulo 16).

Yodo

No suele medirse en una analítica rutinaria, pero es importante: el tiroides del bebé lo necesita para formarse. En España, la guía de práctica clínica del Sistema Nacional de Salud no recomienda suplementar yodo de forma sistemática antes del embarazo, pero sí cuidar su aporte con la dieta: sal yodada y unas tres raciones de lácteos al día. Durante el embarazo y la lactancia, si la dieta no aporta suficiente, se puede recomendar un suplemento de yoduro potásico. El pack no contiene yodo: pregunta a tu profesional si lo necesitas.

4. Metabolismo

Glucosa, HbA1c e insulina (índice HOMA)

  • Glucosa: el azúcar en sangre en ayunas.
  • HbA1c (hemoglobina glicada): refleja la media de azúcar de los últimos 2 o 3 meses.
  • Insulina y HOMA: se usan a veces para valorar la resistencia a la insulina, frecuente en el SOP. Un exceso de insulina puede desordenar la maduración de los folículos.
  • Por qué importa: llegar al embarazo con el azúcar bien controlado reduce riesgos para la madre y el bebé.

5. Analíticas preconcepcionales habituales

  • Serologías: tu profesional valorará cuáles pedir, habitualmente rubéola, varicela, toxoplasma, hepatitis B y C, VIH y sífilis. Sirven para saber si estás protegida frente a infecciones que pueden afectar al embarazo y si conviene vacunarte antes. Algunas vacunas, como la de la rubéola y la varicela, no pueden ponerse durante el embarazo: hay que hacerlo antes y esperar un tiempo.
  • Grupo sanguíneo y factor Rh: importante para prevenir problemas de incompatibilidad durante el embarazo.

6. El test de compatibilidad genética

Qué es

Es un análisis genético, a partir de una muestra de sangre o de saliva, que se hace a los dos miembros de la pareja. Busca si cada uno es portador de variantes en genes relacionados con enfermedades hereditarias recesivas, como la fibrosis quística, la atrofia muscular espinal o algunas talasemias. Según el panel, puede estudiar desde unas decenas hasta varios cientos de enfermedades.

Qué significa ser portador

Tenemos dos copias de cada gen: una heredada de la madre y otra del padre. Una persona portadora tiene una copia alterada y otra normal. La copia normal es suficiente, así que está sana y normalmente no tiene ningún antecedente en su familia.

El riesgo aparece cuando los dos miembros de la pareja son portadores de una variante en el mismo gen. En ese caso, en cada embarazo hay 1 posibilidad entre 4 (25 %) de que el bebé herede las dos copias alteradas y tenga la enfermedad.

Herencia recesiva cuando los dos miembros de la pareja son portadores del mismo gen: en cada embarazo hay un 25 % de probabilidad de que el bebé no herede la variante, un 50 % de que sea portador sano y un 25 % de que tenga la enfermedad Portadora sana Portador sano 25 %no hereda la variante 25 %portador sano 25 %portador sano 25 %tiene la enfermedad Copia normal del genCopia con la variante
Solo hay riesgo cuando los dos son portadores de una variante en el mismo gen.

Ventajas de hacerlo antes del embarazo

  • Información antes de decidir. Conocer el riesgo antes del embarazo da más opciones y más tiempo que descubrirlo durante el embarazo.
  • Opciones si ambos sois portadores del mismo gen. Un especialista en genética os explicará las alternativas, por ejemplo:
    • el diagnóstico genético preimplantacional, que en un tratamiento de FIV permite analizar los embriones antes de transferirlos;
    • el uso de gametos de donante;
    • el diagnóstico prenatal durante el embarazo.
  • Útil aunque no haya antecedentes. La mayoría de los bebés con enfermedades recesivas nacen de padres sin antecedentes familiares conocidos. Por eso algunas sociedades científicas, como el Colegio Americano de Genética Médica, recomiendan ofrecer un cribado ampliado a todas las personas que planifican un embarazo.
  • Especialmente recomendable si hay consanguinidad (pareja con parentesco), antecedentes familiares de enfermedades genéticas, un hijo anterior afectado, origen en poblaciones con más frecuencia de ciertas enfermedades o un tratamiento con donantes de óvulos o semen.
  • Tranquilidad. Un resultado sin coincidencias entre los dos miembros de la pareja reduce mucho el riesgo de las enfermedades estudiadas.

Lo que conviene saber

  • Reduce el riesgo, pero no lo elimina. No detecta todas las enfermedades genéticas ni todas las variantes posibles, ni las alteraciones que aparecen de nuevo en el embrión.
  • No tiene que ver con el MTHFR, una variante muy frecuente que afecta a cómo usas el ácido fólico (lo ves en el recuadro siguiente).
  • Debe ir acompañado de asesoramiento genético, antes y después del test, para entender bien los resultados.
  • No siempre está incluido en la sanidad pública. Pregunta a tu ginecólogo o a tu clínica de reproducción.

Recuadro · ¿Y el MTHFR?

Quizá hayas oído hablar del gen MTHFR. Es el gen de una de las enzimas que el cuerpo necesita para transformar el ácido fólico en su forma activa. Es muy frecuente tener alguna variante de este gen que hace que esa transformación funcione peor, y la mayoría de las mujeres no lo saben.

La buena noticia es que tiene solución: si el folato y el resto de vitaminas B con las que trabaja (B12, B6 y B2) se toman ya metiladas y activas, no necesitan pasar por esa transformación. Así nos aseguramos de que se absorben y se aprovechan correctamente, tengas o no la variante. Te lo explicamos en detalle en el capítulo 16.

Recuadro · Cinco claves para leer tu analítica

  1. Mira el rango de tu laboratorio, no el de internet.
  2. Fíjate en el día del ciclo en que te la hiciste.
  3. Un valor aislado no es un diagnóstico: a veces hay que repetirlo.
  4. Lleva tu lista de suplementos a la consulta. Algunos, como la biotina (presente en Methyl Hi-B Complex), pueden alterar ciertos análisis hormonales. Pregunta si debes dejarlos unos días antes de la extracción.
  5. Pregunta lo que no entiendas. Tu analítica es tuya.
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Cuando el embarazo tarda: principales causas de infertilidad

Primero, una idea tranquilizadora

Incluso en parejas jóvenes y sin ningún problema, la probabilidad de embarazo en cada ciclo no es del 100 %, ni mucho menos. Es normal que el embarazo tarde varios meses. La mayoría de las parejas lo consiguen dentro del primer año.

Se habla de infertilidad cuando no se consigue un embarazo tras 12 meses de relaciones regulares sin protección. Si la mujer tiene 35 años o más, se recomienda consultar a los 6 meses. Y antes, si hay motivos conocidos (te lo contamos más abajo, en «Señales para no esperar»).

Es cosa de dos

Un error frecuente es pensar que la infertilidad es «un problema de la mujer». En realidad, de forma aproximada:

  • en una parte de los casos la causa está en la mujer;
  • en otra parte, en el hombre;
  • en otra parte, en ambos;
  • y en un porcentaje importante no se encuentra una causa concreta (infertilidad de origen desconocido).

Por eso, el estudio de fertilidad debe hacerse siempre a los dos miembros de la pareja, y desde el principio.

Causas más frecuentes en la mujer

1. Problemas de ovulación

Si no hay ovulación, o es muy irregular, no hay óvulo que fecundar. Es una de las causas más frecuentes y, a menudo, de las más tratables.

  • Síndrome de ovario poliquístico (SOP): la causa más común de falta de ovulación. Los folículos empiezan a crecer pero se quedan a medio camino. Suele asociarse a ciclos largos o irregulares, acné, exceso de vello y, muchas veces, resistencia a la insulina.
  • Falta de ovulación de origen hipotalámico: el cerebro reduce sus señales por estrés intenso, por comer poco o por hacer mucho ejercicio sin compensarlo (capítulo 5).
  • Alteraciones del tiroides o prolactina alta (capítulo 12).
  • Insuficiencia ovárica prematura: cuando el ovario deja de funcionar con normalidad antes de los 40 años.

2. Factor tubárico: trompas dañadas u obstruidas

Si las trompas están obstruidas, el óvulo y el espermatozoide no pueden encontrarse. Las causas más habituales son:

  • infecciones previas, como la clamidia, que a veces no dan síntomas;
  • cirugías abdominales o pélvicas;
  • un embarazo ectópico previo (un embarazo que se implantó fuera del útero);
  • la endometriosis.

3. Endometriosis

Ocurre cuando un tejido parecido al endometrio crece fuera del útero: en los ovarios, en las trompas o en el peritoneo. Provoca inflamación y, a veces, adherencias. Suele dar reglas muy dolorosas y dolor en las relaciones sexuales, aunque a veces no da síntomas. Puede afectar a la fertilidad de varias formas.

4. Alteraciones del útero

  • Pólipos o miomas que deforman la cavidad del útero.
  • Malformaciones del útero presentes desde el nacimiento.
  • Adherencias dentro del útero tras cirugías o legrados.

Pueden dificultar la implantación y muchas tienen tratamiento.

5. La edad y la reserva ovárica

Como vimos en los capítulos 3 y 4, con la edad disminuyen la cantidad y, sobre todo, la calidad cromosómica de los óvulos. La fertilidad femenina empieza a descender de forma más marcada a partir de los 35 años, y más aún después de los 40.

Causas más frecuentes en el hombre

  • Alteraciones del semen: pocos espermatozoides, poca movilidad o formas anómalas. Se estudian con un seminograma, una prueba sencilla.
  • Varicocele: varices en las venas del testículo.
  • Problemas hormonales, infecciones, causas genéticas o tratamientos previos (como la quimioterapia).
  • Hábitos: el tabaco, el alcohol, el sobrepeso, el calor excesivo en los testículos y algunos fármacos y anabolizantes.

Infertilidad de causa desconocida

A veces todas las pruebas salen normales y aun así el embarazo no llega. Es frustrante, pero no significa que no haya opciones: existen tratamientos eficaces también en estos casos.

Señales para no esperar

Consulta antes de los plazos habituales si:

  • tus ciclos son muy irregulares, de menos de 21 días o de más de 35, o no tienes regla;
  • tienes reglas muy dolorosas o dolor en las relaciones;
  • has tenido infecciones pélvicas, cirugías abdominales o un embarazo ectópico;
  • tienes 40 años o más;
  • has recibido tratamientos oncológicos;
  • sabes que tu pareja tiene algún problema de fertilidad.
Las causas más frecuentes de dificultad para conseguir un embarazo: problemas de ovulación, trompas dañadas u obstruidas, alteraciones del útero y endometriosis, la edad y la reserva ovárica, el factor masculino y, en algunos casos, causa desconocida ? OvulaciónTrompasÚtero y endometriosis Edad y reserva ováricaFactor masculinoCausa desconocida SOP, tiroides, prolactina,estrés o peso obstrucción tras infecciones,cirugías o endometriosis pólipos, miomas, adherenciaso tejido endometrial fuera del útero la calidad de los óvulosdisminuye desde los 35 se estudia conun seminograma pruebas normales; tambiénhay tratamientos eficaces Ilustraciones: Servier Medical Art, CC BY 4.0
Las piezas que intervienen en la fertilidad.
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Reproducción asistida: qué ocurre en tu cuerpo con cada tratamiento

Si estás en un tratamiento de reproducción asistida, o vas a empezarlo, este capítulo te ayudará a entender qué hace cada medicación y qué está pasando dentro de ti en cada fase. Tu equipo médico adaptará siempre las dosis y los tiempos a tu caso: aquí te explicamos la lógica para que nada te pille por sorpresa.

Las hormonas protagonistas

Antes de ver cada tratamiento, conviene conocer las medicaciones más habituales. Todas tienen sentido si recuerdas la conversación entre el cerebro y el ovario del capítulo 5.

MedicaciónQué hacePara qué se usa
Letrozol o clomifeno (comprimidos)Hacen que el cerebro «crea» que hay pocos estrógenos, así que libera más FSHInducir la ovulación cuando no ocurre o es irregular, o una estimulación suave
Gonadotropinas: FSH, o FSH con LH (inyecciones bajo la piel)Hacen el trabajo de tu FSH y tu LH, pero a mayor dosisQue crezcan uno, pocos o varios folículos, según el tratamiento
Antagonistas de la GnRH (inyecciones)Bloquean al momento la orden del cerebroEvitar que la ovulación se adelante durante la estimulación
Agonistas de la GnRH (inyecciones o espray)Primero estimulan y después «apagan» la hipófisisControlar el ciclo en algunos protocolos, o como inyección final de maduración
hCG (la inyección «de descarga»)Imita el pico de LHQue los óvulos terminen de madurar y, en los tratamientos sin punción, que se produzca la ovulación
Progesterona (vaginal, oral o inyectada)Hace el trabajo del cuerpo lúteoMantener el endometrio receptivo después de la ovulación, la punción o la transferencia
Estradiol (comprimidos, parches o gel)Hace el trabajo de los estrógenos del folículoConstruir el endometrio cuando se transfiere un embrión congelado o en la ovodonación

1. Inducción de la ovulación y coitos programados

Para quién: sobre todo, mujeres que no ovulan o lo hacen de forma irregular, como ocurre a menudo en el síndrome de ovario poliquístico (capítulo 13).

Qué ocurre en tu cuerpo:

  1. Al inicio del ciclo tomas unos comprimidos (letrozol o clomifeno) durante unos días, o te pones dosis bajas de gonadotropinas. Tu hipófisis libera más FSH, o la recibes directamente, y uno o dos folículos empiezan a crecer.
  2. Controles con ecografía para ver cómo crecen. El objetivo es que maduren uno o, como mucho, dos folículos. Si crecen demasiados, el equipo puede recomendar no seguir con ese ciclo para evitar un embarazo múltiple.
  3. Cuando el folículo está maduro, a veces se pone la inyección de hCG para «programar» la ovulación, que suele ocurrir unas 36 horas después.
  4. Relaciones sexuales en los días que te indiquen. La fecundación ocurre dentro de tu cuerpo, en la trompa, como en un ciclo natural.

2. Inseminación artificial (IA)

Para quién: por ejemplo, cuando el semen tiene alteraciones leves, cuando hay problemas de ovulación o cuando no se encuentra la causa. También se usa con semen de donante.

Qué ocurre en tu cuerpo:

  1. Estimulación suave con gonadotropinas en dosis bajas, o con comprimidos, para que maduren uno o dos folículos.
  2. Controles con ecografía cada pocos días.
  3. Inyección de hCG cuando el folículo está listo.
  4. La inseminación, unas 24-36 horas después. En el laboratorio se «prepara» la muestra de semen: se seleccionan los espermatozoides que mejor se mueven y se concentran. Después se introducen directamente en el útero con una cánula muy fina. No duele y dura unos minutos.
  5. Después, a veces se pauta progesterona para apoyar el endometrio.
  6. El test de embarazo, unas dos semanas después.

En la IA sí hay ovulación, y la fecundación ocurre dentro de tu cuerpo, en la trompa. Lo que se hace es acercar los espermatozoides al óvulo en el mejor momento.

3. Fecundación in vitro (FIV) e ICSI

La idea clave: rescatar la cohorte del mes. En un ciclo natural, de la cohorte de folículos que llega cada mes a su fase final, solo uno ovula y el resto se pierde (capítulos 3 y 6). La estimulación ovárica de la FIV aprovecha precisamente esos folículos que se habrían perdido, para obtener varios óvulos en un mismo ciclo.

Ciclo natural frente a FIV. En el natural, de la cohorte del mes solo un folículo madura y el resto se pierde. En la FIV, la estimulación con gonadotropinas hace madurar a varios folículos de esa misma cohorte, que se extraen en la punción y se fecundan en el laboratorio hasta llegar a blastocisto Ciclo natural La cohorte del mes 1 madura y ovula el resto se pierde FIV: se aprovecha la cohorte de ese mes 1. Estimulación2. Maduran varios3. Punción y4. Blastocisto gonadotropinas 8-12 díasy se frena la ovulaciónlaboratorio (FIV o ICSI)día 5-6 Ilustraciones: Servier Medical Art, CC BY 4.0
En la FIV se aprovechan los folículos de ese mes que, de forma natural, se habrían perdido.

Paso a paso:

  1. A veces, preparación previa. Algunos protocolos empiezan en el ciclo anterior con anticonceptivos, estradiol o progesterona, para organizar el calendario y que los folículos arranquen más sincronizados.
  2. Estimulación ovárica (unos 8-12 días). Te pones cada día una inyección de gonadotropinas bajo la piel del abdomen. Tú misma puedes hacerlo: el equipo te enseña. La dosis se ajusta a tu edad, tu AMH, tu peso y tu respuesta en tratamientos anteriores.
  3. Frenar la ovulación espontánea. Si los folículos se rompieran por su cuenta, los óvulos saldrían del ovario hacia las trompas y se perderían para el laboratorio. Para evitarlo:
    • en el protocolo con antagonista, el más utilizado, se añade una inyección de antagonista a partir del 5.º o 6.º día de estimulación;
    • en el protocolo largo con agonista, la hipófisis se «apaga» antes de empezar la estimulación.
  4. Controles cada 2 o 3 días, con ecografía vaginal y, a menudo, un análisis de estradiol, para ver cuántos folículos crecen y a qué ritmo.
  5. La inyección de descarga. Cuando los folículos alcanzan el tamaño adecuado, normalmente alrededor de 17-22 mm, se pone la inyección final: hCG, un agonista de la GnRH o ambos. Imita el pico de LH y da la señal para que los óvulos reanuden su división y terminen de madurar (capítulo 7). Se pone a una hora exacta, porque la punción se programa en función de ella.
  6. La punción folicular, unas 34-36 horas después de la descarga, justo antes de que se produjera la ovulación. Por vía vaginal y guiándose con ecografía, se aspira con una aguja fina el líquido de cada folículo, y con él sale el óvulo. Se hace con sedación y dura unos 15-20 minutos.
  7. En el laboratorio:
    • en la FIV convencional, cada óvulo se junta con miles de espermatozoides preparados y la fecundación ocurre «sola»;
    • en la ICSI, se introduce un espermatozoide dentro de cada óvulo maduro con una aguja finísima;
    • los embriones se cultivan varios días, normalmente hasta blastocisto (día 5 o 6, capítulo 10).
  8. Transferencia o congelación. Se puede transferir un embrión al útero en ese mismo ciclo (transferencia en fresco) o vitrificar (congelar) los embriones y transferirlos en otro ciclo. A menudo se congela todo para que el útero se recupere de la estimulación o cuando hay riesgo de hiperestimulación.
  9. Apoyo de la fase lútea. Después de una punción, el cuerpo lúteo no funciona igual que en un ciclo natural. Por eso se pauta progesterona, a veces con estradiol, desde la punción o la transferencia hasta el test de embarazo y, si es positivo, durante varias semanas más.
Calendario orientativo de un ciclo de FIV con protocolo antagonista: gonadotropinas desde el día 1 durante unos 10 días, antagonista desde el día 5 o 6, controles cada 2 o 3 días, inyección de descarga, punción 34 a 36 horas después, transferencia de blastocisto 5 días después de la punción, progesterona desde la punción y análisis de beta-hCG unos 9 a 11 días tras la transferencia Un ciclo de FIV, día a día Ejemplo orientativo con protocolo antagonista. Tu clínica ajustará cada fecha. 1510121726 Gonadotropinas Antagonista Controles Descarga Punción Transferencia Progesterona señal de maduración 34-36 h después blastocisto (día 5) β-hCG
Las fechas exactas las marca tu clínica según cómo responda tu cuerpo.
ICSI: en el laboratorio se introduce un espermatozoide dentro de cada óvulo maduro.

Algunas preguntas habituales

  • ¿La estimulación «gasta» mis óvulos o adelanta la menopausia? No. Los folículos que se estimulan son los de la cohorte de ese ciclo, que de todos modos se habrían perdido por atresia. No se «toman prestados» óvulos de los meses siguientes.
  • ¿Por qué no se obtiene un óvulo de cada folículo? No todos los folículos contienen un óvulo que se pueda recuperar, y no todos los óvulos obtenidos están maduros. Es normal y forma parte del proceso.
  • ¿Por qué mi AMH importa tanto en la FIV? Porque la AMH refleja cuántos folículos hay en la cohorte (capítulo 4). Ayuda a predecir cuántos óvulos se obtendrán, pero no su calidad.
  • ¿Por qué la preparación importa también antes de una FIV? Porque los óvulos que se extraen en la punción también han madurado durante los tres meses anteriores, igual que en un ciclo natural (capítulo 1). La estimulación hace que maduren más a la vez, pero su desarrollo empezó mucho antes.

4. Transferencia de embriones congelados: preparar el endometrio

Para transferir un embrión congelado, lo importante es que el endometrio esté en su ventana de implantación justo el día de la transferencia (capítulo 10). Hay dos formas de conseguirlo:

En ciclo natural

Se sigue tu propia ovulación con ecografías o test de LH. Tu cuerpo hace todo el trabajo: tus estrógenos construyen el endometrio y tu cuerpo lúteo fabrica la progesterona. El blastocisto se transfiere unos 5 días después de la ovulación, el mismo «día» en que llegaría al útero de forma natural. A veces se añade progesterona como apoyo.

En ciclo sustituido (o artificial)

Se reproduce el ciclo con medicación:

  1. Estradiol durante unas dos semanas, desde el inicio de la regla. Hace el trabajo de los estrógenos del folículo: el endometrio se reconstruye y engorda (capítulo 8). En este ciclo normalmente no hay ovulación.
  2. Ecografía para comprobar que el endometrio tiene el grosor y el aspecto adecuados.
  3. Progesterona, que transforma el endometrio en «nido receptivo». La transferencia de un blastocisto se hace, aproximadamente, en el sexto día de progesterona. Así se imita lo que ocurriría tras una ovulación.
  4. Mantener estradiol y progesterona hasta el test y, si hay embarazo, durante las primeras semanas, hasta que la placenta tome el relevo. Como en este ciclo no hay cuerpo lúteo, no debes dejar la medicación por tu cuenta.

La «betaespera»: el test de embarazo

  • El embarazo se confirma con un análisis de β-hCG en sangre. Tras transferir un blastocisto, suele hacerse unos 9-11 días después. Tu clínica te dará la fecha exacta.
  • No te hagas un test de orina antes de tiempo. La hCG de la inyección de descarga puede seguir en tu cuerpo unos días y dar un falso positivo. Y si es demasiado pronto, puede dar un falso negativo.
  • Mientras esperas, sigue con la medicación tal como te la hayan pautado.

Lo que puedes notar con la medicación

  • Durante la estimulación: hinchazón abdominal, pesadez, sensibilidad en el pecho, cambios de humor, cansancio o pequeñas molestias en la zona de la inyección. Son frecuentes y suelen ser pasajeros.
  • Con la progesterona vaginal: más flujo. Es normal.
  • Síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO): es una respuesta exagerada de los ovarios a la medicación. Hoy es poco frecuente gracias a los protocolos actuales. Avisa a tu clínica enseguida si notas el abdomen muy hinchado o doloroso, un aumento rápido de peso, náuseas o vómitos, falta de aire u orinas muy poco.

Cómo encaja tu preparación

  • La preparación de los meses previos importa también en reproducción asistida: los óvulos de una punción y el endometrio de una transferencia se forman con lo que tu cuerpo tiene disponible en ese momento.
  • Si tomas el Pack Fertilidad Mujer, deja Mitocon el día de la inseminación o de la transferencia (capítulo 19) e informa siempre a tu equipo médico de todos los complementos que tomas.
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Hábitos y alimentación que ayudan

Ningún alimento ni ningún hábito es mágico. Pero el conjunto de lo que haces cada día influye en tu salud general, en tu ciclo y en el entorno en el que maduran tus óvulos. Estas son las recomendaciones con más respaldo.

El peso: ni mucho ni poco

El tejido graso no es un simple almacén: fabrica hormonas y envía señales al cerebro.

  • Un peso muy bajo puede hacer que el cerebro «apague» la ovulación (capítulo 5).
  • El exceso de peso se asocia a más resistencia a la insulina, a alteraciones de la ovulación y a más complicaciones en el embarazo.

En mujeres con sobrepeso y ciclos irregulares, perder un 5-10 % del peso puede ayudar a que la ovulación vuelva a ser regular. No hace falta llegar a un peso «ideal» para notar beneficios.

Tabaco: el hábito que más conviene dejar

  • Acelera la pérdida de folículos y se asocia a más dificultad para conseguir el embarazo.
  • Aumenta el riesgo de aborto y de embarazo ectópico.
  • En el hombre, empeora la calidad del semen.
  • El humo ajeno también cuenta.

Si fumas, dejarlo es lo más importante que puedes hacer por tu fertilidad. Pide ayuda en tu centro de salud: hay tratamientos eficaces.

Alcohol: mejor cero

No se conoce ninguna cantidad de alcohol segura durante el embarazo, y en las primeras semanas muchas mujeres aún no saben que están embarazadas. Por eso, lo más prudente es dejar el alcohol desde que empiezas a buscar el embarazo.

Cafeína: con moderación

Se recomienda no superar unos 200 mg de cafeína al día durante el embarazo, lo que equivale aproximadamente a dos cafés pequeños. Recuerda que también hay cafeína en el té, los refrescos de cola, las bebidas energéticas y el chocolate.

El plato: patrón mediterráneo

La alimentación que más se asocia a una buena salud reproductiva es muy parecida a la dieta mediterránea tradicional:

  • Verduras y hortalizas en cada comida, sobre todo de hoja verde (espinacas, acelgas, brócoli), que son ricas en folato.
  • Frutas enteras a diario.
  • Legumbres varias veces por semana: lentejas, garbanzos, alubias. Aportan folato, hierro y proteína vegetal.
  • Cereales integrales en lugar de refinados.
  • Aceite de oliva virgen extra como grasa principal.
  • Frutos secos naturales, un puñado al día.
  • Pescado 2 o 3 veces por semana, incluido pescado azul pequeño (sardinas, boquerones, caballa, salmón), fuente natural de omega-3.
  • Huevos, ricos en colina y vitamina B12.
  • Lácteos según tu tolerancia.

Conviene reducir:

  • Ultraprocesados, bollería y frituras industriales.
  • Grasas trans (aparecen en las etiquetas como «grasas parcialmente hidrogenadas»).
  • Bebidas azucaradas.
  • Carnes procesadas.

Nutrientes que conviene vigilar con la alimentación

  • Folato: verduras de hoja verde, legumbres, cítricos. Aun así, se recomienda un suplemento antes del embarazo (capítulo 16).
  • Hierro: legumbres, carne, pescado, frutos secos. Tomarlos con alimentos ricos en vitamina C (pimiento, cítricos) mejora la absorción del hierro vegetal.
  • Yodo: usa sal yodada (poca cantidad, pero yodada) y toma lácteos a diario. En el embarazo, tu profesional valorará si necesitas un suplemento.
  • Vitamina B12: solo está en alimentos de origen animal. Si eres vegana o vegetariana estricta, necesitas un suplemento.
  • Omega-3: pescado azul pequeño.
  • Vitamina D: se fabrica en la piel con el sol; en los alimentos hay poca (pescado azul, huevo).

Movimiento: sí, pero sin extremos

  • La actividad física moderada y regular, como caminar a buen ritmo, nadar, montar en bici o hacer fuerza ligera, mejora la sensibilidad a la insulina, el estado de ánimo y el sueño.
  • El ejercicio muy intenso y prolongado, sobre todo si se acompaña de comer poco, puede alterar la ovulación.

Dormir bien

Dormir 7-9 horas y mantener horarios regulares ayuda a regular las hormonas. El trabajo a turnos o de noche puede alterar el ciclo en algunas mujeres.

El estrés

Buscar un embarazo puede generar ansiedad, sobre todo si tarda. El estrés intenso y mantenido puede influir en el ciclo a través del hipotálamo. No se trata de «relajarse y ya está», que es un consejo tan frecuente como injusto, sino de cuidarte: actividades que te gusten, ejercicio, apoyo de tu pareja y tu entorno y, si lo necesitas, ayuda psicológica.

Otras precauciones útiles

  • Revisa tu medicación con tu médico: algunos fármacos no son compatibles con el embarazo.
  • Lubricantes: algunos dificultan el movimiento de los espermatozoides. Si los usas, elige uno específico «apto para la fertilidad».
  • Reduce la exposición a ciertas sustancias químicas: evita calentar alimentos en recipientes de plástico, ventila tu casa y sigue las precauciones si trabajas con productos químicos, pesticidas o disolventes.
  • Vacunas al día: revisa sobre todo la rubéola y la varicela (capítulo 12).

Y tu pareja, también

Los espermatozoides tardan más de dos meses en formarse. Si buscas el embarazo con tu pareja masculina, estos hábitos también son para él: dejar el tabaco, reducir el alcohol, cuidar el peso, evitar el calor excesivo en la zona genital (saunas frecuentes, portátil sobre las piernas) y no usar anabolizantes.

Tu checklist de hábitos

  • Dejo el tabaco (y evito el humo ajeno).
  • Dejo el alcohol.
  • Cafeína: máximo unos 2 cafés al día.
  • Verduras en cada comida y legumbres varias veces por semana.
  • Pescado azul pequeño 2 o 3 veces por semana.
  • Aceite de oliva virgen extra como grasa principal.
  • Uso sal yodada.
  • Me muevo cada día, sin extremos.
  • Duermo 7-9 horas.
  • Reviso mi medicación y mis vacunas.
  • Mi pareja también se cuida.
Segunda Parte

Nutrientes que contribuyen a un entorno favorable

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Methyl Hi-B Complex: folato activo y vitaminas B

Frasco de Methyl Hi-B Complex de Naturemost
Pack Fertilidad Mujer

Methyl Hi-B Complex

Qué contiene (por tableta)

ComponenteCantidad% VRN*
Folato (L-metilfolato, Quatrefolic®)400 µg200 %
Vitamina B12 (metilcobalamina)125 µg5.000 %
Vitamina B6 (piridoxal-5'-fosfato)50 mg3.571 %
Vitamina B2 (riboflavina-5'-fosfato)50 mg3.571 %
Vitamina B1 (benfotiamina)50 mg4.545 %
Vitamina B5 (D-pantotenato cálcico)125 mg2.083 %
Biotina (vitamina B7)125 µg250 %
NADH (PANMOL®)10 mg—
Colina (bitartrato)125 mg—
Inositol125 mg—
PABA125 mg—

*VRN: valor de referencia de nutrientes.

Cómo se toma: 1 tableta al día, a primera hora de la mañana. Si el test de embarazo da positivo, puede continuarse tomando un día sí y un día no, revisándolo con tu profesional sanitario.

El folato: la vitamina de la división celular

El folato (vitamina B9) es imprescindible para fabricar las «letras» del ADN. Por eso es tan importante en las etapas en las que las células se dividen sin parar: la reconstrucción del endometrio, la maduración del folículo y, sobre todo, las primeras semanas del embrión.

¿Recuerdas que el tubo neural se cierra alrededor de los 28 días tras la fecundación (capítulo 10)? En ese momento muchas mujeres aún no saben que están embarazadas. Por eso las autoridades sanitarias recomiendan tomar un suplemento de ácido fólico (400 µg al día) desde, al menos, un mes antes de la concepción, y no esperar al test positivo.

Los folatos contribuyen:

  • al proceso de división celular;
  • al crecimiento de los tejidos maternos durante el embarazo;
  • al metabolismo normal de la homocisteína;
  • a la formación normal de células sanguíneas;
  • a la síntesis normal de aminoácidos;
  • al funcionamiento normal del sistema inmunitario.

Además, ayudan a disminuir el cansancio y la fatiga.

Ácido fólico y folato activo: ¿cuál es la diferencia?

Aquí está una de las claves de Methyl Hi-B Complex.

  • El ácido fólico es la forma sintética clásica de la vitamina B9. Es muy estable y tiene una evidencia sólida en la prevención de los defectos del tubo neural. Es la forma que se ha usado en los grandes estudios y en las recomendaciones oficiales.
  • Para que el cuerpo pueda usarlo, el ácido fólico tiene que transformarse en varios pasos, con la ayuda de distintas enzimas, hasta llegar a la forma activa que circula en la sangre: el 5-metiltetrahidrofolato (5-MTHF), también llamado L-metilfolato.
  • Methyl Hi-B Complex aporta directamente L-metilfolato, es decir, la forma final, sin necesidad de esos pasos de conversión. Los estudios muestran que el L-metilfolato eleva de forma eficaz los niveles de folato en el organismo.

¿Qué es eso del MTHFR?

MTHFR es el nombre de una de las enzimas que participan en esa conversión. Muchas personas tienen variantes del gen que la fabrica, llamadas polimorfismos, que hacen que la enzima funcione con algo menos de eficiencia. Es muy frecuente y forma parte de la diversidad genética normal.

Aportar el folato ya en su forma activa permite sortear ese paso concreto de la conversión.

Dos aclaraciones importantes:

  • El L-metilfolato no «elimina» ni «corrige» el polimorfismo: la variante genética sigue ahí. Lo que hace es aportar el folato en una forma que no necesita ese paso.
  • El ácido fólico no es inútil: es eficaz y está respaldado por la evidencia. La propuesta de Naturemost es aportar el folato en su forma activa y, además, acompañado de la red completa de vitaminas con las que trabaja.

Vitaminas B metiladas y activas: la seguridad de que se aprovechan

Esta es la gran diferencia de Methyl Hi-B Complex. No solo el folato: todas sus vitaminas B clave están ya en su forma metilada o activa, la misma que usan directamente tus células:

VitaminaForma habitual en otros complementosForma en Methyl Hi-B Complex
Folato (B9)Ácido fólicoL-metilfolato (metilado)
Vitamina B12CianocobalaminaMetilcobalamina (metilada)
Vitamina B6PiridoxinaPiridoxal-5'-fosfato (activa)
Vitamina B2RiboflavinaRiboflavina-5'-fosfato (activa)

Al tomar el folato y las demás vitaminas B ya metiladas y activas, nos aseguramos de que se absorben y se aprovechan correctamente, sin depender de que tu cuerpo tenga que transformarlas antes. Esto es especialmente importante si tienes una variante del MTHFR (y muchas mujeres la tienen sin saberlo): con estas formas, esa variante deja de ser un obstáculo para que el folato llegue a donde se necesita.

¿Por qué Methyl Hi-B Complex y no un ácido fólico solo?

Porque las rutas de las vitaminas B trabajan en conjunto. El ácido fólico, por sí solo, no puede hacer bien su trabajo: necesita a otras vitaminas B para funcionar correctamente.

El folato forma parte de una cadena de reacciones, el ciclo de un carbono, en la que cada vitamina tiene su función. (Como los engranajes de un reloj: si falta uno, los demás giran peor. Es una comparación.)

  • Vitamina B12: trabaja codo con codo con el folato. Sin B12, el folato se queda «atrapado» en una forma que el cuerpo no puede reutilizar, aunque tomes mucho. La B12 contribuye al proceso de división celular, al metabolismo normal de la homocisteína y a la formación normal de glóbulos rojos.
  • Vitamina B2: la propia enzima MTHFR, la que transforma el folato, necesita vitamina B2 para funcionar. Es un ayudante (cofactor) de varias enzimas del metabolismo del folato. Contribuye al metabolismo normal del hierro y a la protección de las células frente al daño oxidativo.
  • Vitamina B6: interviene en el mismo ciclo y en el reciclaje de la homocisteína. Contribuye al metabolismo normal de la homocisteína y, además, ayuda a regular la actividad hormonal.

Si tomas ácido fólico solo y te falta alguna de estas vitaminas, la cadena se frena. Por eso Methyl Hi-B Complex las reúne todas en una sola tableta, ya en sus formas activas.

Además, el complejo incluye:

  • Vitamina B5 (ácido pantoténico): contribuye a la síntesis y al metabolismo normales de las hormonas esteroideas (la familia a la que pertenecen los estrógenos y la progesterona) y de la vitamina D.
  • Vitaminas B1 y B5 y biotina: contribuyen al metabolismo energético normal, es decir, a obtener energía de los alimentos.
  • Colina: contribuye al metabolismo normal de la homocisteína y de los lípidos.

¿Qué es la homocisteína y por qué importa?

La homocisteína es una sustancia que el cuerpo produce de forma natural y que debe transformar, con la ayuda del folato, la B12 y la B6, en otras sustancias útiles. Si faltan estas vitaminas, la homocisteína tiende a acumularse en la sangre. Por eso un valor alto en la analítica puede ser una pista de que falta alguna de ellas (capítulo 12).

Un detalle práctico

La vitamina B2 tiene un color amarillo intenso. Es normal que la orina se vuelva de color amarillo fuerte mientras tomas Methyl Hi-B Complex: es el exceso de vitamina que se elimina, y no tiene importancia.

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Marine Max: omega-3 para las membranas

Frasco de Marine Max de Naturemost
Pack Fertilidad Mujer

Marine Max

Qué contiene (por perla)

ComponenteCantidad
Aceite de pescado ultraconcentrado1.000 mg
Ácidos grasos omega-3790 mg
· EPA (ácido eicosapentaenoico)450 mg
· DHA (ácido docosahexaenoico)340 mg

Aceite procedente de pescados pequeños de aguas frías del norte de Europa, en forma de triglicéridos, purificado para reducir contaminantes como el mercurio, las dioxinas y los PCB, y estabilizado con antioxidantes (palmitato de ascorbilo, tocoferoles y extracto de romero). Certificado por NSF International.

Cómo se toma: 1 perla al día con la cena, durante la preparación y también durante el embarazo.

Qué son el EPA y el DHA

Son ácidos grasos omega-3 de cadena larga. El cuerpo puede fabricar una pequeña cantidad a partir del omega-3 vegetal (el de las nueces o el lino), pero esa transformación es muy poco eficiente. Por eso la forma más directa de obtenerlos es el pescado azul o un suplemento.

Por qué importan en esta etapa

1. Forman parte de las membranas.

Como viste en el capítulo 11, cada célula nueva necesita su membrana. El EPA y el DHA se incorporan a los fosfolípidos de esa membrana y contribuyen a que tenga la flexibilidad adecuada. En la membrana están los receptores y los canales con los que la célula se comunica. Cada división celular, en el endometrio, en el folículo o en el embrión, necesita fabricar membranas nuevas.

2. Son materia prima para señales.

A partir del EPA y el DHA, el cuerpo fabrica moléculas de señalización que participan, entre otras cosas, en la regulación de la respuesta inflamatoria.

3. El DHA y el bebé.

Durante el embarazo y la lactancia, el DHA es fundamental para el desarrollo del cerebro y de los ojos del bebé, que lo obtiene a través de la placenta y, después, de la leche materna. Llegar al embarazo con un buen aporte de DHA es una forma de prepararse.

Lo que dice la ciencia (declaraciones autorizadas en la Unión Europea):

  • La ingesta materna de ácido docosahexaenoico (DHA) contribuye al desarrollo normal del cerebro y de los ojos del feto y del lactante alimentado con leche materna. (El efecto beneficioso se obtiene con una ingesta diaria de 200 mg de DHA, además de la ingesta diaria recomendada de ácidos grasos omega-3 para adultos, que es de 250 mg de DHA y EPA.)
  • El DHA contribuye a mantener el funcionamiento normal del cerebro y al mantenimiento de la visión en condiciones normales (con 250 mg de DHA al día).
  • El EPA y el DHA contribuyen al funcionamiento normal del corazón (con 250 mg de EPA y DHA al día).

Una sola perla de Marine Max aporta 340 mg de DHA y 790 mg de omega-3, más de lo necesario para obtener estos efectos.

Imagen pendiente

Cambiar esta imagen: ilustración profesional de la membrana celular con los ácidos grasos omega-3 (DHA y EPA).

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Vitamina D3: una vitamina que actúa como hormona

Frasco de Vitamina D3 5.000 UI de Naturemost
Pack Fertilidad Mujer

Vitamina D3 5.000 UI

Qué contiene (por perla)

ComponenteCantidad% VRN
Vitamina D3 (colecalciferol)125 µg (5.000 UI)2.500 %
Aceite de cártamo235 mg—

La vitamina D3 se obtiene de la lanolina (la grasa natural de la lana de oveja) y va disuelta en aceite de cártamo, porque es una vitamina que se absorbe junto con las grasas.

Cómo se toma: 1 perla al día con una comida (al ser liposoluble, se absorbe mejor junto con alimentos que contengan grasa) durante la etapa de preparación.

Si te quedas embarazada: será tu médico quien te recomiende cómo continuar con la pauta de vitamina D3.

Ojo con el otoño y el invierno. Con menos horas de sol, la piel fabrica menos vitamina D y los niveles bajan. Por eso es especialmente importante prestar atención a un posible déficit de vitamina D en los meses de otoño e invierno, y revisarlo en tu analítica.

Una vitamina muy especial

La vitamina D se comporta casi como una hormona:

  1. Se fabrica en la piel con la luz del sol (o se toma con la alimentación o en suplementos).
  2. El hígado la transforma en 25-OH vitamina D, la forma de reserva que se mide en la analítica.
  3. El riñón y otros tejidos la convierten en su forma activa.
  4. La forma activa entra en las células y se une a su receptor, que actúa en el núcleo regulando la actividad de muchos genes.

Hay receptores de vitamina D en muchos tejidos del cuerpo, incluidos los órganos reproductores.

Por qué en esta etapa

La vitamina D contribuye:

  • al proceso de división celular;
  • al funcionamiento normal del sistema inmunitario;
  • al funcionamiento normal de los músculos;
  • a la absorción y utilización normal del calcio y el fósforo;
  • al mantenimiento de huesos y dientes en condiciones normales.

En la etapa preconcepcional, el objetivo es sencillo: corregir una carencia o mantener unos niveles adecuados antes del embarazo, una etapa en la que el bebé dependerá de las reservas de la madre.

Más no es mejor

Es importante entenderlo bien: tomar más vitamina D no aumenta la fertilidad. El objetivo es tener niveles adecuados, no altos.

Al ser una vitamina liposoluble, se acumula en el organismo (en la grasa y el hígado) y no se elimina fácilmente por la orina. Un exceso mantenido puede elevar el calcio en la sangre. Por eso:

  • conviene conocer tu analítica de 25-OH vitamina D, para que tu profesional pueda ajustar la pauta si lo necesitas;
  • hay que tener en cuenta otros suplementos que tomes y que también lleven vitamina D (multivitamínicos, complementos para el embarazo…);
  • conviene repetir la analítica al cabo de unos meses.
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Mitocon: las centrales de energía

Frasco de Mitocon de Naturemost
Pack Fertilidad Mujer

Mitocon

Qué contiene (por tableta)

ComponenteCantidad
Coenzima Q10 (ubiquinona)200 mg
D-ribosa (Ribose®)150 mg
Resveratrol (fermentación microbiana, Layn®)100 mg
NADH (PANMOL®)50 mg
PQQ (pirroloquinolina quinona, PureQQ®)20 mg

La fertilidad es un proceso que consume mucha energía

Si repasas toda la primera parte de la guía, verás que casi cada paso del camino hacia el embarazo depende de la energía que producen las mitocondrias:

  1. La maduración del folículo. Durante sus últimos meses de crecimiento, el folículo antral multiplica sus células de la granulosa, fabrica hormonas y acumula líquido. Mientras tanto, el ovocito crece y almacena el «equipaje» que necesitará el embrión (capítulo 10).
  2. La ovulación. El ovocito reanuda su división y reparte sus cromosomas con una precisión extrema. Este trabajo lo realiza una maquinaria celular (el huso) que funciona con ATP. Al mismo tiempo, la pared del folículo se remodela para dejar salir el óvulo (capítulo 7).
  3. El viaje por la trompa. Los cilios que empujan el óvulo y, después, el embrión baten sin parar, y cada uno de sus movimientos consume ATP. También lo hacen las contracciones de la pared de la trompa que ayudan a que óvulo y espermatozoide se encuentren (capítulos 2 y 9).
  4. La reconstrucción del endometrio. Copiar ADN, fabricar proteínas y membranas y construir vasos y glándulas nuevas cada mes es una de las obras más costosas del cuerpo en energía (capítulo 8).
  5. Los primeros 6 días del embrión. Este es quizá el punto más sorprendente. Durante sus primeras divisiones, el embrión depende casi por completo de las mitocondrias que heredó del óvulo. Las mitocondrias del espermatozoide se eliminan tras la fecundación y el embrión apenas fabrica mitocondrias nuevas en esos primeros días. Es decir, la energía con la que el embrión se divide, viaja y se prepara para implantarse depende de cómo maduró el óvulo durante las semanas previas (capítulos 9 y 10).

Por eso la etapa de preparación, antes de la fecundación, es el momento clave para cuidar todo lo relacionado con la energía celular.

El óvulo: la célula con más mitocondrias de tu cuerpo

Cada célula tiene tantas mitocondrias como energía necesita. Por eso el número cambia muchísimo de un tipo de célula a otro. Y el óvulo maduro no tiene rival: es, de lejos, la célula con más mitocondrias del cuerpo humano.

Tipo de célulaMitocondrias por célula (aprox.)Por qué
Óvulo maduroUnas 100.000, con entre 50.000 y más de un millón de copias de ADN mitocondrialNecesita energía para madurar y repartir sus cromosomas, y debe dejar una «reserva» para el embrión
Célula del corazónVarios miles; ocupan entre una cuarta y una tercera parte de la célulaLate sin descanso durante toda la vida
Célula del hígadoEntre 1.000 y 2.000Es la «fábrica química» del cuerpo: transforma nutrientes, depura y fabrica proteínas
Una célula típica del cuerpoCientosSu gasto de energía es moderado
EspermatozoideSolo unas decenas, en la pieza intermedia, junto a la colaSolo necesita energía para nadar; sus mitocondrias se eliminan tras la fecundación
Glóbulo rojo maduroNingunaLas pierde al madurar, para dejar todo el espacio a la hemoglobina que transporta el oxígeno

Cifras orientativas: varían según el estudio y el método de medida.

¿Por qué el óvulo tiene tantas?

  1. Para madurar. En sus últimas semanas, el óvulo tiene que crecer, reanudar su división y separar sus cromosomas con precisión absoluta. Todo eso funciona con ATP (capítulo 7).
  2. Para la fecundación. El óvulo «despierta» al recibir al espermatozoide y pone en marcha la formación del cigoto (capítulo 9).
  3. Para los primeros días del embrión. Este es el motivo más sorprendente. Después de la ovulación, el óvulo deja de fabricar mitocondrias nuevas, y el embrión tampoco las fabrica durante sus primeros días: simplemente reparte entre sus células las que heredó del óvulo. Con ellas tiene que dividirse, formar el blastocisto y eclosionar (capítulo 10).
  4. Porque son las únicas que heredará el bebé. Las mitocondrias del espermatozoide se eliminan tras la fecundación. Todas las mitocondrias de tu futuro hijo o hija procederán de tu óvulo.

Dicho de otra forma: la energía con la que arranca un embarazo se «carga» en el óvulo durante los meses de maduración previos. Por eso, en Naturemost, hemos incluido Mitocon en el protocolo de preparación: para acompañar la etapa en que el óvulo madura y se llena de mitocondrias.

Por qué hemos formulado Mitocon

En Naturemost hemos creado Mitocon para la etapa de preparación de la mujer. Reúne en una sola tableta cinco moléculas que participan de forma natural en el funcionamiento de las mitocondrias y en la producción de energía de las células.

Las moléculas de Mitocon y su papel en el organismo

  • Coenzima Q10: una molécula que el cuerpo fabrica de forma natural y que forma parte de la cadena de transporte de electrones, la «línea de montaje» de las mitocondrias donde se produce la mayor parte del ATP. También está presente en las membranas de las células. La producción propia de coenzima Q10 tiende a disminuir con la edad.
  • NADH: es la forma «cargada» del NAD, una molécula que transporta la energía obtenida de los alimentos hasta la cadena de transporte de electrones.
  • D-ribosa: un azúcar sencillo que forma parte de la estructura del ATP, del ADN y del ARN.
  • PQQ (pirroloquinolina quinona): un compuesto presente en pequeñas cantidades en algunos alimentos, como el kiwi, el perejil o el té verde, que se estudia por su relación con las mitocondrias.
  • Resveratrol: un polifenol presente de forma natural en la piel de la uva y en otras plantas. En Mitocon se obtiene por fermentación microbiana.

Cuándo tomarlo y cuándo dejarlo

Mitocon es un producto de preparación: se toma antes de la fecundación y se deja de tomar cuando esta puede producirse. No se aconseja durante el embarazo ni la lactancia, porque no hay estudios suficientes sobre su seguridad en estas etapas.

1. Durante la preparación: toma 1 tableta al día con la primera comida, idealmente durante las 12 semanas previas a la búsqueda del embarazo.

2. Cuando se prevé la fecundación, deja de tomarlo:

  • Si buscas un embarazo de forma natural: deja de tomarlo el día en que tengas relaciones dentro de tu ventana fértil. Una referencia práctica es el día en que el test de ovulación dé positivo o aparezca el flujo tipo «clara de huevo» (capítulo 7).
  • Si estás en un tratamiento de reproducción asistida: deja de tomarlo el día de la inseminación (IA) o de la transferencia embrionaria. Informa siempre a tu equipo médico de todo lo que tomas.

3. Si no hay embarazo: cuando llegue la regla empieza un nuevo ciclo de preparación, y puedes retomar Mitocon desde el primer día de la regla hasta la siguiente ventana fértil.

4. Si el test de embarazo da positivo: no vuelvas a tomar Mitocon y revisa con tu profesional sanitario el resto de tu suplementación.

¿Por qué se deja justo cuando puede haber fecundación? Porque Mitocon cumple su función antes: acompaña la etapa en la que el óvulo madura y se «carga» de energía. Cuando llega el momento de la fecundación, ese trabajo ya está hecho. Y como no se ha estudiado su uso durante el embarazo, lo prudente es dejarlo en ese momento. Por eso se toma en la fase de preparación de cada ciclo y se deja cuando puede haber fecundación.

La mitocondria por dentro: en los pliegues de su membrana interna (las crestas) se fabrica el ATP, la energía de la célula.
La mitocondria por dentro: en los pliegues de su membrana interna (las crestas) se fabrica el ATP, la energía de la célula.
Imagen: Kelvinsong, Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0 (etiquetas traducidas)
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Cómo tomar el pack: tu plan de 12 semanas

Tu pauta diaria

MomentoProductoCantidad
A primera hora de la mañanaMethyl Hi-B Complex1 tableta
Con el desayunoMitocon1 tableta en la etapa de preparación. Se deja el día en que se prevé la fecundación (ver el capítulo 19)
Con una comidaVitamina D31 perla
Con la cenaMarine Max1 perla

Consejos para no olvidar las tomas:

  • Deja los frascos en un lugar visible, junto al desayuno.
  • Pon una alarma en el móvil.
  • Si olvidas una toma, no la dupliques al día siguiente: sigue con la pauta normal.
  • Tomar los productos con comida mejora la absorción de las vitaminas que se disuelven en grasa (como la D) y del omega-3, y reduce las molestias digestivas.

Tu plan semana a semana

Semanas 1 a 4 · Poner los cimientos

  • Empiezo a tomar el pack según la pauta.
  • Pido cita para una revisión preconcepcional con mi médico o ginecólogo.
  • Me hago la analítica (capítulo 12) y llevo mi lista de suplementos.
  • Reviso mis vacunas (rubéola, varicela…).
  • Pregunto a mi profesional por el test de compatibilidad genética para mi pareja y para mí.
  • Dejo el tabaco y el alcohol.
  • Empiezo a anotar mis ciclos: día 1 de la regla y duración.

Semanas 5 a 8 · Conocer mi ciclo

  • Reviso los resultados de la analítica con mi profesional.
  • Reviso con mi profesional mi resultado de 25-OH vitamina D y de ferritina.
  • Observo mi flujo a lo largo del ciclo (capítulo 7).
  • Si quiero, pruebo los test de ovulación para identificar mi ventana fértil.
  • Consolido la alimentación: verduras, legumbres, pescado azul pequeño y aceite de oliva.
  • Muevo el cuerpo cada día.

Semanas 9 a 12 · Afinar

  • Mantengo la pauta del pack.
  • Ya conozco mejor mi ciclo y mi ventana fértil.
  • Relaciones cada 1 o 2 días en la ventana fértil, sin obsesionarme.
  • Dejo Mitocon el día en que empiezo a tener relaciones en mi ventana fértil y lo retomo el primer día de la regla si no hay embarazo.
  • Cuido el sueño y el estrés.
  • Reviso con mi profesional si debo seguir con el protocolo.

Si el test da positivo

¡Enhorabuena!

  1. No vuelvas a tomar Mitocon (ya lo habrás dejado al prever la fecundación).
  2. Methyl Hi-B Complex: puedes continuar tomándolo un día sí y un día no.
  3. Marine Max: puedes continuar con 1 perla al día. El DHA es especialmente importante durante el embarazo.
  4. Vitamina D3: tu médico te recomendará cómo continuar con la pauta.
  5. Hierro: según tu analítica (ferritina y hemoglobina), tu profesional puede indicarte un complemento de hierro como Iron Complex de Naturemost (hierro bisglicinato Ferrochel®).
  6. Consulta con tu médico o tu matrona para revisar toda tu suplementación y valorar si necesitas yodo.

Si el embarazo tarda

Recuerda los plazos: consulta si no lo consigues en 12 meses (o en 6 meses si tienes 35 años o más), y antes si tienes alguno de los motivos del capítulo 13. Pedir ayuda a tiempo no es rendirse: es ganar tiempo.

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Preguntas frecuentes

¿Cuándo debo empezar a tomar el pack?

Lo ideal es empezar unos tres meses antes de buscar el embarazo, por las razones que vimos en el capítulo 1. Si ya lo estás buscando, puedes empezar ahora: nunca es tarde para cuidar tu estado nutricional.

Acabo de dejar los anticonceptivos. ¿Puedo empezar?

Sí. De hecho, es un buen momento para empezar la preparación. Es normal que los primeros ciclos tras dejar la píldora sean algo irregulares.

Ya tomaba ácido fólico. ¿Lo sigo tomando?

Methyl Hi-B Complex ya aporta folato (400 µg de L-metilfolato). No hace falta sumar otro suplemento de folato salvo que tu médico te lo indique: en algunas situaciones de mayor riesgo se recomiendan dosis más altas, siempre bajo supervisión médica.

Tengo una variante del gen MTHFR. ¿Me sirve este pack?

Methyl Hi-B Complex aporta el folato ya en su forma activa, la que no necesita pasar por esa enzima. Coméntalo con tu médico, sobre todo si tienes antecedentes personales o familiares.

¿Merece la pena hacerse el test de compatibilidad genética si no tenemos antecedentes?

Sí, puede ser útil: la mayoría de los bebés con enfermedades hereditarias recesivas nacen de padres sanos y sin antecedentes conocidos. Te lo explicamos en el capítulo 12.

¿Voy a «notar» algo?

No hay que esperar un efecto que se note. El objetivo del pack es contribuir a un buen estado nutricional, no producir sensaciones. Lo que sí puedes notar es la orina de color amarillo intenso: se debe a la vitamina B2 y es totalmente normal.

¿Por qué el pack no lleva hierro ni yodo?

Porque las necesidades de hierro varían mucho de una mujer a otra y conviene ajustarlas a la analítica (la ferritina). Si lo necesitas, Naturemost tiene Iron Complex, con hierro bisglicinato (Ferrochel®), que tu profesional puede indicarte. En el caso del yodo, tu profesional valorará si necesitas un suplemento. Pregunta por los dos en tu revisión.

Soy vegetariana o vegana. ¿Puedo tomarlo?

  • Marine Max contiene aceite de pescado.
  • Las perlas de Marine Max y de la vitamina D3 tienen una cubierta de gelatina.
  • La vitamina D3 procede de la lanolina de la lana de oveja.

Si sigues una dieta vegana, coméntalo con tu profesional para buscar alternativas. Y recuerda que, si eres vegana, necesitas un suplemento de vitamina B12 (Methyl Hi-B Complex la contiene).

Tengo alergia al pescado o al marisco.

No tomes Marine Max sin consultar antes con tu médico.

Tomo medicación. ¿Hay algún problema?

Consulta antes con tu médico o farmacéutico, especialmente si tomas anticoagulantes o antiagregantes (Marine Max, Mitocon), antiepilépticos, diuréticos, medicación para el tiroides o cualquier tratamiento crónico.

Voy a hacerme una analítica hormonal. ¿Tengo que dejar algo?

La biotina de Methyl Hi-B Complex puede alterar algunos análisis hormonales, como los del tiroides. Pregunta al laboratorio o a tu médico: a menudo se recomienda dejarla unos días antes de la extracción.

Estoy en un tratamiento de reproducción asistida (inseminación, FIV…).

Informa a tu equipo de reproducción de que tomas el pack, para que lo integren en tu tratamiento. Deja de tomar Mitocon el día de la inseminación o de la transferencia embrionaria.

¿Por qué Mitocon se deja justo cuando puede haber fecundación?

Porque su función es la preparación: acompañar los procesos con mayor demanda de energía mientras el óvulo madura y el endometrio se construye. Las primeras divisiones del embrión utilizan las mitocondrias que el óvulo ya trae consigo, así que lo importante es lo que ocurre antes. Y, como no hay estudios suficientes sobre su seguridad en el embarazo, se deja de tomar en cuanto puede haberlo.

¿Mi pareja también puede tomar algo?

Sí, la calidad del semen también se prepara con antelación. Naturemost tiene un Pack Fertilidad Hombre pensado específicamente para él.

¿Y si me quedo embarazada?

No retomes Mitocon. Methyl Hi-B Complex puede continuarse un día sí y un día no, y Marine Max, a diario. Para la vitamina D3, será tu médico quien te recomiende cómo continuar con la pauta. Tu profesional valorará también si necesitas hierro según tu analítica (capítulo 20).

¿Puedo tomarlo durante la lactancia?

Mitocon no se recomienda en la lactancia. Para el resto, consulta con tu profesional.

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Glosario

AMH (hormona antimülleriana)
hormona que fabrican los folículos pequeños. Se usa para estimar la reserva ovárica (cantidad, no calidad).
Ampolla
parte más ancha de la trompa de Falopio, donde suele producirse la fecundación.
Atresia
proceso natural por el que un folículo deja de crecer y el cuerpo lo reabsorbe. Es la causa de la mayor parte de la pérdida de óvulos.
ATP
molécula que las células usan como «moneda» de energía.
Blastocisto
embrión de unos 5 días, con una cavidad interior y dos tipos de células.
Cérvix (cuello del útero)
parte inferior del útero que comunica con la vagina. Produce el moco cervical.
Cigoto
primera célula del nuevo ser, formada tras la fecundación.
Cilios
pelillos microscópicos que tapizan la trompa y empujan el óvulo y el embrión hacia el útero.
Ciclo de un carbono
conjunto de reacciones en las que participan el folato, la B12, la B6 y la B2. Sirve para fabricar ADN y para la metilación.
Cohorte folicular
grupo de folículos que compiten al inicio de cada ciclo, entre los que se elige el dominante.
Cuerpo lúteo
glándula temporal que se forma en el ovario a partir del folículo tras la ovulación. Produce progesterona.
Cúmulo
nube de células que acompaña al óvulo cuando sale del folículo.
DHA y EPA
ácidos grasos omega-3 de cadena larga, presentes en el pescado azul.
Endometrio
capa interna del útero que se renueva cada mes y donde se implanta el embrión.
Endometriosis
enfermedad en la que un tejido parecido al endometrio crece fuera del útero.
Estradiol
el principal estrógeno. Lo fabrica el folículo en crecimiento.
Estrés oxidativo
desequilibrio entre la producción de radicales libres y las defensas antioxidantes del cuerpo.
Fimbrias
prolongaciones con forma de dedos en el extremo de la trompa que recogen el óvulo.
Folato
vitamina B9. El L-metilfolato (5-MTHF) es su forma activa.
Folículo
pequeña bolsa del ovario que contiene un óvulo y las células que lo cuidan.
FSH (hormona foliculoestimulante)
hormona de la hipófisis que estimula el crecimiento de los folículos.
GnRH
hormona del hipotálamo que ordena a la hipófisis fabricar FSH y LH.
hCG
hormona del embarazo. La fabrica el embrión tras implantarse y la detectan los test de embarazo.
Hipófisis
glándula en la base del cerebro que fabrica la FSH y la LH, entre otras hormonas.
Hipotálamo
zona del cerebro que dirige el eje hormonal reproductivo.
Homocisteína
sustancia que el cuerpo transforma con ayuda del folato, la B12 y la B6. Un valor alto puede indicar que falta alguna de ellas.
Implantación
proceso por el que el embrión se adhiere al endometrio y se introduce en él.
LH (hormona luteinizante)
hormona de la hipófisis cuyo pico dispara la ovulación.
Meiosis
tipo de división celular que reduce a la mitad el número de cromosomas en óvulos y espermatozoides.
Metilación
colocación de pequeñas «etiquetas» químicas sobre el ADN y otras moléculas que ayudan a regular los genes.
Miometrio
capa muscular del útero.
Mitocondria
orgánulo de la célula donde se produce la mayor parte de la energía (ATP).
Mórula
embrión de unos 3-4 días, con aspecto de mora.
MTHFR
enzima que participa en la conversión del folato a su forma activa. Sus variantes genéticas son muy frecuentes.
Ovocito
óvulo inmaduro.
Polimorfismo
variante frecuente de un gen dentro de la población.
Portador
persona sana que tiene una copia alterada de un gen asociado a una enfermedad recesiva. Puede transmitirla a sus hijos.
Progesterona
hormona que produce el cuerpo lúteo. Prepara el endometrio para la implantación.
Prostaglandinas
sustancias de señalización que, entre otras cosas, provocan las contracciones del útero durante la regla.
Reserva ovárica
cantidad de folículos que quedan en los ovarios.
SOP (síndrome de ovario poliquístico)
alteración hormonal frecuente que puede causar ciclos irregulares y falta de ovulación.
Trofoblasto
capa externa del blastocisto que formará la placenta.
Ventana de implantación
periodo de pocos días en que el endometrio es receptivo al embrión.
Ventana fértil
unos 6 días del ciclo en los que una relación sexual puede dar lugar a un embarazo.
Zona pelúcida
capa protectora que envuelve el óvulo y el embrión temprano.

Fuentes

Fisiología de la reproducción

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Ilustraciones

Ilustraciones médicas de Servier Medical Art (smart.servier.com), con licencia Creative Commons Attribution 4.0 (CC BY 4.0), adaptadas y traducidas por Naturemost. Ilustración de la fecundación (capítulo 9): «Proceso de fecundación del óvulo», reproduccionasistida.org (Eureka Fertility), https://www.reproduccionasistida.org/como-se-produce-la-fecundacion/proceso-de-fecundacion-del-ovulo/. Ilustración de la mitocondria (capítulo 19): «Mitochondrion structure», Kelvinsong (modificada por Sowlos), Wikimedia Commons, licencia CC BY-SA 3.0, etiquetas traducidas al español. Resto de esquemas: elaboración propia de Naturemost.

Esta guía tiene carácter educativo e informativo. Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustitutos de una dieta equilibrada y un estilo de vida saludable. No superar la dosis diaria expresamente recomendada. Mantener fuera del alcance de los niños. Ante cualquier duda, consulta con un profesional sanitario.

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